¿Qué tipo de persona te gustaría ser?

Uno pasa mucho tiempo tratando de buscar, cubrir, cambiar lo que no le gusta de sí mismo, que sin querer se olvida que más allá de los defectos y de su autocrítica, existe una persona con una esencia y misión única e irremplazable con una razón valiosa y algo para aportar.

Desde luego que es bueno aspirar a ser la mejor versión de uno mismo. Es importante instruirse y buscar nuevas formas para crecer y mejorar, pero este trabajo personal no tiene validez cuando uno no puede reconocer antes el valor propio que tiene y es capaz de encontrar la chispa que lo hace brillar y lo distingue de los demás.

¿Por qué uno quisiera ser como otros? ¿Por qué no reconocer primero lo que es, o lo que debe ser? ¿Es importante cambiar para ser aceptado e incluido en ciertos grupos y negar la esencia personal? ¿Por qué temer a conocerse y valorarse antes de buscar un cambio radical?

Siempre hay tiempo para cambiar, pero para buscar ese cambio que año con año se busca, sería conveniente iniciar aceptándose y respetándose primero.

El mundo no ocupa réplicas o imitaciones, lo que busca son las “piezas originales”. Personas que, a pesar de sus imperfecciones y sus locuras, sean auténticas y valoren su esencia y sus diferencias.

Personas que sepan reconocerse a sí mismas por lo que son. Que sean capaces de apreciar su personalidad y sus talentos. Personas que puedan conservar su carácter y puedan compartir sus virtudes con generosidad.

Hay personas que irradian alegría y felicidad, así como hay otras que despiertan sentimientos de enojo, incomodidad y malestar. Cuántas personas existen que nos inspiran a ser mejores, y cuántas otras te hacen ser mejores sólo con el simple hecho de estar cerca de uno.

Es una locura y una verdadera pérdida tener la necesidad de cambiar porque no se es feliz con uno mismo. Sólo estar en búsqueda de los errores y las carencias, sin valorar primero lo que se tiene y todo lo que se puede pulir. ¿Por qué querer cambiar si ni siquiera se conoce bien quién se es y qué se es capaz de ser?

El valor de la persona comienza en el momento en que se puede contemplar y entender lo que cada uno podría llegar ser. Lo que debería ser y sobre todo, cuando se reconoce su esencia natural. Entonces uno puede entender adónde ir y qué hacer con lo que se tiene.

El problema de buscar el cambio sin reconocer el valor propio es que se imponen cosas que no son naturales y que crean tensión. Para eliminar este conflicto y minimizar la lucha personal, hay que partir del punto que uno ya es suficiente y tiene lo que se necesita para ser feliz.

Para lograrlo hay que fortalecer los aspectos positivos y naturales y aprender a quererse como uno es para después ver que se tiene que mejorar.

La receta: Amándose a uno mismo

Ingredientes:

  • Amor propio – reconocer el valor y la esencia personal
  • Determinación – compromiso para ser la mejor versión de uno mismo e inspirar a los demás
  • Sinceridad – objetividad y franqueza para aceptar las virtudes y los defectos personales
  • Actitud positiva – buscar las cosas buenas, enfocar la atención en lo existente
  • Generosidad – compartir con gusto y cariño los talentos y las habilidades que se tienen

Afirmación positiva para aprender a quererte:

Yo soy una persona única, valiosa y tengo una misión especial. Tengo lo que necesito para ser feliz y poder disfrutar mi vida. Antes de buscar lo que no me gusta y querer cambiar, aprendo a reconocer mis talentos y mis fortalezas ya que estas me ayudan y me acompañan en mi camino. Cuando valoro lo que soy, puedo ajustar mi visión y cambiar lo que me molesta con más facilidad.

Como amarse sin ser insoportablemente egoísta:

  1. Antes de querer cambiar hay que aprender a amar la esencia de uno. Para saber qué quieres ser, tienes que saber qué tienes dentro. Reconocer la chispa divina y especial que te distingue y te hace ser único. 
  2. El cambio es bueno y recomendable, y cuando es algo natural complementa la naturaleza personal. Los cambios que apoyan y fortalecen los aspectos positivos de la persona siempre son más fáciles, duraderos y reales, ya que no se imponen ni crean conflictos internos.
  3. Es tu obligación ser la mejor versión de ti mismo y disfrutar cada momento de la vida. Cada uno debe de buscar la excelencia en su persona y desarrollar todas sus habilidades, trabajar en sus defectos y crecer.

“Cuando aprendes a valorar e integrar los aspectos de tu carácter, el universo conspira para ayudarte a que seas feliz con lo que tienes y disfrutes lo que puedes llegar a ser”.

Por: Becky Krinsky vía aishlatino.com

Endulzar la vida y ganarle a las dudas

Esta semana leemos la porción de BeShalaj de la Toráh, que viene cargada de eventos maravillosos y de secretos enormes para nuestra vida espiritual. En ella conectamos con la salida de Egipto (Mizraim) y la apertura del mar rojo (mar de los juncos), donde se encuentran ocultos los 72 Nombres de Dios; por lo que podemos intuir la potencia espiritual oculta esta semana.

La reflexión a la que te queremos invitar, sin embargo, no es sobre la apertura del mar misma, sino sobre los eventos previos y posteriores a este tremendo milagro, que es donde encontraremos un mensaje vital para esta semana.

Antes de la apertura del mar, Hashem nos conduce desde Egipto por un camino más largo que el previsible, mostrándonos que cuando se juega algo tan importante como nuestra libertad, se requiere hacer el camino completo y no tomar atajos, que reducen nuestro trabajo espiritual. Necesitamos hacer el recorrido completo y superar cada fase del camino con voluntad y confianza profunda en el Creador, que nos acompaña y protege noche y día.

Una vez frente al mar, con el ejército del faraón detrás y no sabiendo que ocurriría el milagro que ya sabemos; el pueblo entra en desesperación y lamenta haber iniciado el viaje camino a la libertad. Moshé después de clamar a Dios extiende su vara sobre el mar, pero los sabios nos cuentan que éste no se movió de inmediato. Sabemos que un hombre, Najshón ben Aminadav entró al agua con profunda convicción, y avanzó, sin que todavía las aguas respondieran; sabiendo que eso era lo que Hashem esperaba que todos hiciéramos. Solo cuando el agua amenazó con ahogarlo, las aguas se partieron, y el milagro se consolidó.  Entonces todo el pueblo cruzó, cantando con agradecimiento los milagros de Hashem.

Ya cruzado el mar, sin embargo, el pueblo vuelve a desesperarse, esta vez por comida y bebida. Frente a las aguas amargas, Hashem obra el milagro de endulzarlas a través de un árbol. Lo que nos enseña como el árbol de la Vida, el camino de la Toráh endulza cualquiera de nuestros sinsabores y las amarguras de la vida. Y frente a la necesidad de alimento, Hashem nos regala el maná día tras día, por cuarenta años; mostrándonos como es que es Di-os quien nos provee de sustento día tras día.

¿Qué aprendemos de todo esto? En esta semana necesitamos recordar los infinitos y permanentes milagros que Hashem obra en nuestra vida. Recordar que de día y de noche nos protege y nos guía; que necesitamos recorrer un camino espiritual completo para ganar nuestra libertad y que nos ha regalado una infinidad de herramientas espirituales para apoyar ese camino. Recordar también que Hashem nos responde cada vez que clamamos desde la verdad de nuestro corazón. Pero también nosotros necesitamos responder bien al desafío. La respuesta correcta a todo nos la da Najshón. Responder con emuná, responder con confianza clara y absoluta, sabiendo que Hashem esta ahí, para darnos protección, nutrición y vida. Y actuando con certeza, haciendo lo que sabemos que Él espera de nosotros. Haciendo lo que tenemos que hacer. Entrando al mar con convicción, sabiendo que Hashem hará el resto. Esta semana, ayudémonos todos a superar la prueba que vino después, la guerra con Amalek. La guerra eterna contra las dudas. La que después de los infinitos milagros, nos tienta a preguntar donde está Hashem. Ya sabemos donde está: dentro y alrededor de nosotros. Si somos capaces de endulzar nuestras amarguras con Su Torah y responder con emuná, las batallas de la vida estarán ganadas. ¡Que así sea para todos esta semana y siempre!

Con cariño,

Maestra Ximena Solar

El lado oscuro de la Perfección – Parte 1

Todos declaramos desear realizar nuestras tareas y actividades lo mejor posible. Difícil no estar de acuerdo con esa legítima aspiración.  Entonces ¿Cómo es posible que “lo perfecto sea enemigo de lo bueno”?. El problema no es la “perfección” en sí, sino la idea que nosotros tenemos de lo que “perfección” significa.

Muchos de ustedes conocen (o son) alguno de estos personajes:

  • El mateo del curso que es el favorito del profesor pero al cual los compañeros no quieren tanto,
  • Ese colega de la oficina que se gana todos los ascensos pero hace quedar mal a los que no destacan como él,
  • Esa pareja perfecta que hace feliz al otro, pero hace que éste corra cada vez que abre la boca,
  • Ese padre que nunca tiene un problema con sus hijos, pero al cual éstos temen o evitan,
  • Finalmente, aquel que tiene una vida espiritual intensa y plagada de estudio y oración, pero que juzga a aquellos que no son como él

¿Se entiende el punto?

La gran pregunta no es si vale la pena buscar la perfección, sino para qué tendríamos que hacerlo. Detrás de todo sincero anhelo de mejora hay una motivación que no siempre es tan altruista como parece.  La lista es larga y cada cual deberá hacer una introspección honesta para develar sus verdaderos motivos tras tanto arduo trabajo. Sólo se puede afirmar que nadie es perfecto todo el tiempo. Quizás se gana más reconociendo y acogiendo nuestras vulnerabilidades que sosteniendo un esfuerzo que no es realista (ni bien inspirado, tal vez). Tal vez el mateo que de vez en cuando hace la cimarra, sea capaz de forjar una amistad de esas que duren para siempre en esas escapadas; quizás el padre que a veces deja pasar un desliz de su hijo pueda enseñarle que es mejor una verdad fea que una mentira bonita. Y lo más importante, el buscador espiritual que reconoce sus debilidades puede encaminarse de verdad en el camino del crecimiento interior, pedir ayuda al Creador y abandonar esa mirada crítica a los que no son “tan elevados”. Tal vez sea hora de cambiar de mirada y comenzar a asumir las propias zonas oscuras como un punto de partida, más que como un obstáculo. D’s no nos ama por ser perfectos. Tal vez tenemos que aprender a ser un poquito más como D’s y comenzar por amarnos a nosotros mismos con todo lo que de verdad tenemos.

Amén.

Maestra Carolina Castagneto

Energía de Redención

A propósito que el Jueves 14 comienza el mes de SHEVAT, que se relaciona con el signo de acuario, el Zohar dice: “Todos los tesoros celestiales y los enigmas ocultos que durante generaciones no han sido resueltos, se descubrirán en la era de acuario”.
 
Los kabbalistas dicen que la Era de Acuario comenzó hace aproximadamente 400 años y es considerada la Era de la Revelación, o la Era de la Redención. Y la base de la redención es percibir el mundo de manera unificada – Uno con Di-s – será también la época donde toda la negatividad será removida y nos liberaremos del mal y la fragmentación. 

En arameo, Acuario se dice Dli, que significa jarra o vasija, y el signo está representado por un portador de agua que está vertiéndola. El agua es también el símbolo de la compasión y la purificación. Todo se vierte y se comparte, sin llevar cuenta alguna. 

La energía de este mes nos invita entonces a buscar nuestra redención, mediante el acto de “soltar”, de dejar ir, de remover todo aquello que nos mantiene aferrados a nuestro ego, orgullo, malos hábitos, opiniones o ideas fijas, nuestro irrefrenable deseo de querer recibir solo para nosotros mismos.
 
Vivimos en la Era de Acuario, una época en que las innovaciones increíbles son parte fundamental de la vida cotidiana, la conectividad ha llegado a lugares impensables y sin embargo, de manera cada vez más permanente, experimentamos soledad y aislamiento; más desconexión de nuestro verdadero propósito.
 
Rav Ashlag dijo que cada persona es única y su finalidad es aportar algo a este mundo que sólo él puede manifestar. Nadie más entonces puede cumplir con nuestra misión, si nosotros no lo hacemos, no se hará. Por eso, cuando cada uno de nosotros cumpla con su destino y lo comparta con el resto de la humanidad, por fin vamos a experimentar la redención en nuestra vida y si todos así lo hacemos, finalmente, cuando haya una masa crítica suficiente, la Era de Acuario llegará a su culminación.
 
Con cariño de una acuariana en proceso de redención, 
Maestra Claudia Vásquez

Cuento de la Liebre y el Tigre para reflexionar sobre el amor al prójimo

“Que gran decepción tenía el joven de esta historia… Su amargura absoluta era por la forma tan inhumana en que se comportaban todas las personas. Al parecer, ya a nadie le importaba a nadie. 

Un día, dando un paseo por el monte, vio sorprendido que una pequeña liebre le llevaba comida a un enorme tigre malherido, el cual no podía valerse por sí mismo.

Le impresionó tanto ver este hecho que regresó al día siguiente para ver si el comportamiento de la liebre era casual o habitual.

Con enorme sorpresa pudo comprobar que la escena se repetía: la liebre dejaba un buen trozo de carne cerca del tigre. Pasaron los días y la escena se repitió de un modo idéntico, hasta que el tigre recuperó las fuerzas y pudo buscar la comida por su propia cuenta.

Admirado por la solidaridad y cooperación entre los animales, se dijo:

“No todo está perdido… Si los animales, que son inferiores a nosotros, son capaces de ayudarse de este modo, mucho más lo haremos las personas”. Y decidió hacer la experiencia: Se tiró al suelo, simulando que estaba herido, y se puso a esperar que pasara alguien y lo ayudara.

Pasaron las horas, llegó la noche y nadie se acercó en su ayuda. Estuvo así durante todo el otro día, mucho más decepcionado que cuando comenzamos a leer esta historia, con la convicción de que la humanidad no tenía el menor remedio, sintió dentro de sí todo el desespero del hambriento, la soledad del enfermo, la tristeza del abandono… Su corazón estaba devastado, ya casi no sentía deseo de levantarse, entonces allí, en ese instante, lo oyó… ¡Con qué claridad, qué hermoso!, una hermosa voz, muy dentro de él, le dijo: “Si quieres encontrar a tus semejantes, si quieres sentir que todo ha valido la pena, si quieres seguir creyendo en la humanidad, para encontrar a tus semejantes como hermanos, deja de hacer de tigre y simplemente sé la liebre”.

La kabbalah nos enseña la importancia de tener una actitud proactiva para conectar con la Luz, sabemos que quien ayuda a otro es quien realmente recibe LUZ y Rav Ashlag el gran kabbalista del siglo XX nos explica que amar al prójimo implica incluso ir mas allá de amarlo como a ti mismo sino que considerar al otro por sobre ti. Si reflexionamos en este pensamiento, ¿seremos capaces como humanidad de pensar en el prójimo por sobre nosotros? Veamos cómo es lo mejor que nos puede pasar…

Este cuento nos permite comprender algunos elementos claves de evolución espiritual. La Dualidad: tigre y liebre, fuerte y débil, sano y enfermo, bueno y malo, así es cómo el ser humano percibe la realidad dado por la consciencia del árbol del conocimiento del bien y el mal en el que estamos sumergidos. Sin embargo, la dualidad puede ser superada gracias al deseo de Luz bien usado. Cambio de mirada: Hay un poder trascendente que cambia la realidad al percibir una sola posibilidad más levada: ¡el prójimo es mi semejante, es un regalo y mi trampolín de elevación!!. Por tanto le doy como si me diera a mí mismo y más aún, porque es un regalo poder compartir: quien da, quien ama, es afortunado, puede elegir entre dar o no dar. Recordemos que quien da por esencia es el Creador y nosotros tenemos la oportunidad de generar semejanza con Él al amar a nuestro prójimo. La Misión: Fuimos creados para elevar este mundo de Maljut acercando el cielo a la tierra con nuestros actos, sin el otro, este desafío espiritual sería imposible. Enseñanza: Entonces, simbólicamente la liebre nos representa y muestra que su actitud además de ser compasiva, es consciente, logrando llevar su nivel animal a una naturaleza más elevada que le permitirá trascender. Y ese es el trabajo en el que estamos todos, trascendiendo nuestros rasgos de animalidad y viendo que cada ser humano que se pone en frente es el mejor regalo de la Luz para llevar adelante esta evolución. 

Que el Creador nos bendiga con la fuerza de espíritu para trascender nuestros egos y ver con los ojos del Alma a todas las criaturas de este mundo.

Maestra Guía Ana María Pérez Diaz

Puedo cambiar cualquier situación oscura en mi vida

Cada semana el universo nos envía un mensaje que se corresponde con una energía que está disipable durante una semana astrológica. Esta semana es la porción de la Torah llamada Vayigash, que  continúa con la historia de Yosef y su encuentro con sus hermanos.

Yosef es un personaje de la Biblia que representa en el “Árbol de la Vida” a la Sefirot denominada “Yesod”, Yosef (o José) representa un arquetipo. Yosef interpreta los sueños del Faraón (las 7 vacas gordas y 7 vacas flacas Y  las 7 espigas espigas llenas de grano y las 7 espigas vacías.

¿Pero de qué se trata esta historia y sus significados?

La Luz nos da primero abundancia y después nos presenta la sequía: primero nos da la solución y después el problema, primero es la luz y después es la vasija.

Yosef le explica la tecnología al faraón que durante la abundancia debes guardar…

Ejemplo: cuando empiezas a estudiar kabbalah te sientes excelente y después te viene un bajón, sientes carencia y así en la vida momentos de felicidad de plenitud y luego…..

Entonces, ¿qué debemos hacer?. Guardar Luz (energía positiva) para cuando tengamos carencia.

Por ejemplo, cuando comenzamos una relación y todo es maravilloso: hay que saber que hay momentos que vas a sentir rabia, enojo hacia esa persona y ahí debo tener la conciencia de la abundancia, de haber guardado esa energía positiva para el momento complicado.

La carencia es irreal, es una ilusión. Va a ver un momento en que vamos a estar inspirados y luego no, debes reservar para esos momentos, es la ley de la vida, Yosef nos enseña.

Los maestros de Kabbalah nos dicen que debemos recordar a “La Luz”, “al Creador” en momentos de carencia. La Luz me va a dar la fuerza para atravesar los 7 años de sequia, me aferro a la apreciación y al recuerdo de la plenitud de la luz y que la carencia es solo una ilusión.

Y para concluir, los maestros de Kabbalah también nos enseñan que cuando estamos bien, cuando nos sentimos plenos y felices, es cuando más acciones de bien debemos generar, así guardaremos parte de esa Luz para nuestros momentos de oscuridad.

Todo lo mejor para cada uno.

Maestro Guía Gabriel Silva

Januká: Cómo crear Milagros en tu Vida

Sabemos que hay muy pocos regalos materiales que perduran en el tiempo. Cualquier cosa que nos hayan regalado, que sea material tendrá su fin.

Sin embargo, lo que si perdura es la Luz que es eterna, como también el espíritu, el alma, y las acciones de aquellos que sin importar el momento o el lugar, como tampoco la situación, decidieron poner su alma y su espíritu al servicio de lo que es verdad.

La noche del primer encendido de velas entramos en un evento cósmico-espiritual que nos ayuda a acercarnos al Creador que es la única fuente de todos los milagros, aunque El por sí mismo, no necesita de  milagros ya que en El, están todas las posibilidades y realidades.

Para esa conexión, la conexión con los milagros, se utiliza una Janukia, que son luminarias que se encienden cada día durante 8 días, y aunque estas luminarias son elementos físicos, será lo que aprendamos y la conciencia que tengamos al respecto la que nos hará conectar con los verdaderos milagros.

Sabemos que este es un momento del año absolutamente propicio para que creemos nuestros propios milagros. Simplemente por el hecho de que el Creador crea las condiciones energéticas necesarias para que estemos cercanos a esa realidad, que El puso dentro de todos nosotros, que es la realidad de ser creadores de realidades, lo que significa que aunque todos dependemos de lo que el Creador nos da para la vida, el cómo vayamos haciendo la vida depende de nosotros.

El gran ejemplo, la gran señal de que “todo es posible” nos la entrega el impresionante evento que ocurre justo en estos días, en el segundo siglo antes de la era común, donde un gran imperio, el imperio Sirio-Griego, conquista el templo de Jerusalem (Kabbalisticamente el centro de la creación, donde hasta hoy la presencia Divina es más fuerte e importante que en cualquier otro lugar de la tierra) intentando desacralizar todo el trabajo sagrado que ahí se hacía, imponiendo que todos los judíos que allí vivían (y  esto es muy importante) se convirtieran a una cultura pagana que este imperio propiciaba.

Esta gran potencia expulsa a los judíos del templo de Jerusalem en el año 164 antes de la era común. En respuesta a esto un pequeño grupo de sacerdotes judíos, los Macabiim, se enfrenta a miles y miles de soldados que poseían el mejor armamento del mundo. Estos guerrilleros espirituales retoman el templo, y el día 25 del mes de Kislev-Sagitario, vuelven a encender la Menorah, la lámpara sagrada que está conectada con la Luz, que es la bendición del Creador en el mundo.

Entonces nos dice la historia que cuando estos hombres entraron al templo para volver a prender la Menorah, “encontraron” aceite que alcanzaba solo para un día y que en realidad les duro ocho días.

Y es en “este encontraron aceite para encender la Luz” donde podemos poner atención, ya que muchos no se dan cuenta de que esa Luz está presente siempre en nuestra alma y que es necesario que la encontremos, ya que ahí es donde están contenidas todas nuestra virtudes, todo nuestro potencial para que podamos ser en el mundo todo lo que vinimos a ser.

Ese es el evento cósmico-espiritual creado por unos pocos y quienes en contra de toda lógica vencen a los muchos y poderosos. También sabemos en Kabbalah que hay un principio espiritual que dice que menos es más.

Vamos más profundo.

Podemos definir entonces kabbalisticamente que es un milagro:

“MILAGRO ES LA CAPACIDAD QUE TIENE CUALQUIER PERSONA DE UNIRSE AL CREADOR PARA CREAR PARA SI MISMO UNA REALIDAD HASTA AHORA DESCONOCIDA PARA ESA PERSONA”.

ES POR ESTO QUE LA CREACION DE MILAGROS ESTA DENTRO DE LAS POSIBILIDADES DE CUALQUIER PERSONA.

Y aquí aparece un primer secreto en relación a los milagros: Los sabios Kabbalistas nos enseñan que para poder conectar con los milagros, con toda la Luz disponible en estos días “solo” tenemos que encender una llama que se nutre de aceite de oliva.

Preguntamos: ¿Qué quiere decir que con solo prender una llama hacemos conexión con milagros?

Aquí conectamos con el principio espiritual que dice que “para motivar los milagros en la vida nosotros, debemos hacer acciones en este mundo, usando lo material para conectar con lo espiritual, que no es otra que Dios, Hashem”.

Una clave de comprensión nos la da el Zohar cuando nos habla de cómo se construyó el templo de Jerusalem y cómo se construyó la Menorah, el candelabro que se encendía cada día en el templo para llenar el mundo de Luz.

Sin embargo, nos presenta con una paradoja, ya que parece decirnos que los milagros se hacen sin nuestra participación.

Dice el Zohar:

  1. Simeón comenzó su exposición con el versículo: “Y la casa en su construcción fue edificada de piedra hecha pronta en la cantera; y no había ni martillo ni hacha, ni ningún implemento de hierro se oyó en la casa mientras se la edificaba”

Dijo: La frase “En su construcción” implica auto edificación, como si fuese sin las manos de artesanos.

¿Acaso Salomón y toda su gente de trabajo no estaban comprometidos en la obra de la construcción?

Pareciera entonces que el milagro de la construcción de la casa “fue”, se “hizo” desde los cielos, lo que avalaría el concepto de muchas tradiciones de que los milagros son solo por creación divina.

Sin embargo, el Zohar nos entrega una profunda enseñanza desde donde emana la esencia de qué es lo que debemos hacer para crear milagros, y ya inmediatamente después nos dice:

“Tan pronto como los artesanos pusieron sus manos a la obra, se les mostró cómo proseguir de una manera completamente nueva para ellos”

Dicho de otra manera, sin que los artesanos pusieran manos a la obra el milagro de la construcción no habría ocurrido.

Y aquí la enseñanza, la lección es muy clara en relación a nuestra vida: Cualquiera sea el milagro que esperamos que ocurra, (que para Dios no es milagro) requiere de nuestra participación activa.

Ciertamente en la historia de Januka, sin la participación de los Macabeos, sin su certeza, sin su conexión con Dios, y sin su presencia y su lucha, nada de lo que celebramos hoy dia podría haber ocurrido.

Es por esto que decimos en Kabbalah que somos los creadores de nuestros propios milagros. (O sea que los milagros requieren de nuestra participación, ya que Dios no quiere quitarnos nuestro libre albedrio)

Y aquí aparece un gran regalo que nos hace el Zohar cuando nos dice en relación al mismo evento:

La razón de que fuera así (que se les mostrara a los artesanos cómo proseguir de una manera completamente nueva para ellos) fue gracias a que la bendición del Altísimo permaneció sobre sus manos; y de manera similar ocurre aquí, con la construcción del Santuario, que fue edificado de su propio acuerdo, aunque aparentemente por las manos de los trabajadores, Hashem mostró a los trabajadores un diseño que guio sus manos y del cual no apartaron sus ojos hasta que estuviera completa la construcción de la casa.

Dicho de otra forma, cuando ellos cada día con fuerza se levantaron para trabajar, la bendición de Hashem fue la que hizo que sus manos se movieran, que el edificio se construyera por sí mismo, aunque con la participación necesaria de los trabajadores a quien Dios mismo mostró un diseño que fue el que guio sus manos y del cual no se apartaron sus ojos hasta que se completara la construcción de la casa.

Debemos decir que si lo entendemos bien todo en nuestra vida pasa de la misma manera, a no ser que nosotros nos pongamos en el camino y creamos que nuestros logros son solo de nuestra propia construcción.

El real éxito entonces solo viene cuando hacemos participar a Dios, al Creador, en todas y cada una de las cosas que hacemos. O sea que cuando el propósito que le damos a lo material, es espiritual, toda la existencia es elevada y en esencia perdura.

Ciertamente muchas personas necesitan de milagros, para elevar sus vidas y para que aquello bueno que ya tienen perdure.

Entonces, se nos dice que durante 8 días debemos prender una Luz con aceite de oliva. La pregunta es ¿Por qué hacer esta acción y no otra? Porque esta acción nos va a conectar con la misma acción que hicieron los Macabeos, liderado por Yehuda Ha Macabí y su padre Matitiahu.

En grandes rasgos es muy simple. Todo tiene que ver con la conexión con Hashem. Toda la Luz, todos los milagros, cuánto dura el aceite, como también en nuestro marco, cuánto duran los trabajos, el dinero, las relaciones y cuánto dura la vida. Por lo tanto, siempre está muy bien que nos preguntemos ¿por qué?

Vamos entonces a responder a varias preguntas:

1 ¿Por qué este evento ocurre en Kislev-Sagitario? ¿Por qué elige Yehuda Ha-Macabí esta fecha para reconquistar el templo?

2 ¿Por qué el aceite destinado a la Menorah dura ocho días cuando alcanzaba solo para uno?

3 ¿Cómo podemos hacer para conectar en este tiempo con los milagros disponibles?

Vamos a la primera ¿Por qué este evento ocurre en Kislev-Sagitario?: La razón por la que este evento ocurre en Kislev-Sagitario es porque el Creador le dio a este mes, y en particular al planeta Júpiter la capacidad de ayudar para conseguir lo imposible. Debemos saber que todo lo que consideremos imposible, en nada tiene que ver con Hashem, porque para Hashem no hay imposibles. Hashem, en Su orden perfecto, utiliza a Júpiter para que canalice la energía necesaria para lograr milagros.

2 ¿Por qué el aceite destinado a la Menorah dura 8 días cuando alcanzaba solo para 1?: Uno de los más grandes regalos que Dios da a los Kabbalistas es la posibilidad de entender sus sistemas, por lo tanto cuando dice 8, en relación a las 8 luminarias que encendemos en Januka, nos está hablando de que para manifestar el milagro se utilizo, o sea llego Luz desde la octava Sefirá, desde un mundo elevado, que si contamos desde arriba hacia abajo en el árbol de la vida, corresponde a la Sefirá de Hod. Una de las traducciones del nombre Hod es agradecer, agradecimiento, gratitud. Como está escrito Hodu la Hashem ki tov. Agradezcan a Hashem porque El es bueno.

De aquí podemos aprender que un elemento importantísimo en la creación de milagros es el agradecimiento, el que además nos ayuda a estar siempre contentos con lo que somos y lo que tenemos. Dicho esto es que ahora que llega el momento de encender las luminarias de Januka, debemos hacerlo desde el agradecimiento a Hashem por todo lo que tenemos, lo que somos, por todos Sus regalos, sin ninguna duda de que vamos a salir victoriosos, con la conciencia absoluta de que el Creador va a manifestar lo que necesitemos en su momento y en su lugar.

Aquí debemos entender que la mayor victoria que podemos lograr es tener una relación con Hashem, ya que como decimos en clases “Lo que Dios desea es que lo conozcamos”.

Ahora ¿Cómo conectamos esto con los milagros de Januka?: Hay una hermosa historia del Maggid de Metzerich, donde relata que el hijo le viene a contar que estaba jugando a las escondidas con sus amigos, y que se había escondido tan bien que sus amigos no lograron encontrarlo. Su padre le contesto que ese era precisamente el objetivo del juego, a lo que el niño respondio –“Papá, tu no entiendes, me escondí tan bien que me dejaron de buscar y se fueron a hacer otra cosa”. Ahí su padre el Maggid reflexionó diciendo “Hashem Bendito, no es esta la historia de la humanidad, Tú te has escondido tan bien que muchas personas simplemente te dejaron de buscar”.

Y esto es lo que responde a la razón fundamental de porqué estamos encendiendo las velas, al porqué profundo de esta verdadera celebración. Esta Luz es en realidad la celebración de que estos Kohanim, conectados con la verdad y el significado del templo de Jerusalem, “Buscaron”, por ese aceite y lo encontraron.

Vemos que el templo, la casa de Hashem, había sido saqueada, violada, contaminada, el templo de Zeus había sido construido en el Beit Hamikdash, cerdos habían sido sacrificados a ese ídolo, y todos las vasijas de aceite que se usaban para encender la Menorah, habían sido quebrados, diseminados, contaminados, violados, al punto que cuando ellos entraron al Santo Sanctorum, no encontraron absolutamente nada, y era tal el caos que ¿a quién se le hubiese siquiera ocurrido “Buscar”, por una vasija de aceite que estuviese puro?.

Y sin embargo, ellos buscaron, buscaron y buscaron hasta que encontraron esa vasija, ese aceite, que cuando lo encendieron duró por 8 días cuando solo debía alcanzar para un día.

Queridos. ¿No es esta la historia de tantas de nuestras vidas, donde hemos visto tantos problemas, tanto caos, tantas dificultades, tanto dolor, tanta corrupción, tanto desorden… que hemos dejado de buscar por esa vasija de aceite que es pura, que es verdadera, que es total y completa, y por lo tanto, no creemos que podemos encontrar en el mundo pureza, integridad, alegría, amor, amistad, confianza, autenticidad?. Nos paralizamos y dejamos ir nuestros sueños, nuestras esperanzas, nuestros deseos, hemos tenido muchas desilusiones y hemos sido traicionados demasiadas veces, y por tanto, nos resulta mucho más fácil, rendirnos a la mediocridad, dejar de soñar y dejar de tener esperanzas.

De muchas maneras el milagro de Januka, el “Milagro humano”, celebramos el coraje y la persistencia y la convicción del alma humana de nunca rendirse y perder la esperanza en sus sueños, nunca perder la esperanza en las posibilidades, nunca dejar de buscar por la vasija de aceite en nuestra vida, aunque haya escombros y destrucción, y tengamos demasiados asuntos con los que lidiar.

El gran mensaje de Januka es “Nunca dejes de buscar por esa vasija de aceite que es pura, que nadie ni nada puede tocar, que es absoluto y es potente, y si nunca dejas de buscar lo vas a encontrar, y lo podrás encender, y esto será lo que encienda tu vida y encienda la Luz del mundo entero”

Aquí entendemos que el milagro de los milagros empieza a ocurrir cuando las personas claman a Dios, o sea nunca dejan de buscarlo. Es por esto que en lo que nos dice el profeta, donde está la clave de todos los milagros, en el hecho de que para que algo ocurra, debemos pedírselo, decirlo, y decírselo a Aquel que paradójicamente es dueño de todas las palabras y de todos los milagros. Esto quiere decir que las palabras que pronunciamos a Hashem son las vasijas que Dios mismo llena.

Con mucho amor, y que Hashem los llene de bendiciones. Amen.

Maestro Daniel Abaud

Todo puede cambiar en un segundo

Es interesante observar cómo muchos admiran y buscan la oscuridad del sol en un evento como el Eclipse. Y ante la pregunta ¿Qué es lo que fuiste a ver? La respuesta es: lo interesante que resulta ver cómo la Luna cubre el Sol.

Sabemos que Kabbalisticamente un evento como el eclipse del Sol no es una señal positiva, y esto está escrito en muchos lugares.

Para nosotros es la búsqueda de la Luz lo que debe guiar nuestras vidas, porque la oscuridad es muy fácil de encontrar.

Sin embargo, sí hay una lección positiva que podemos extraer de este eclipse, y es el hecho que el Creador puede hacer cambiar todo en un abrir y cerrar de ojos, ya que es Él que en Su gran sinfonía mágica del universo, quien hizo que ocurriera para nosotros un eclipse.

Por lo tanto, quien busque la Luz siempre la va a encontrar, y es en esa conexión con El Hacedor de la Luz, que podrá ver su vida cambiar para mejor “en un abrir y cerrar de ojos”.

Para ayudarnos a conectar y reconectar con Su Luz, podemos meditar en el número 59 de los Nombres de Dios.


Afectuosamente,

Maestro Daniel Abaud

La Gratitud y la Certeza

Los sabios nos enseñan que el gran desafío de nuestra Era es la Emuná, la certeza en la voluntad de Hashem, nos reiteran que el Tikkún Olam se conecta con nuestra capacidad de disolver los velos y tras esa disolución respirar, vibrar, saber, vivir en Certeza absoluta, en Emuná Shlemá. Y como telón de fondo para este desafío el mundo pareciera teñirse de incertidumbre, de estructuras que se desvanecen, zonas de confort que dejan de serlo. ¿Cómo tener Certeza absoluta en un escenario así de incierto?
Pues aunque parezca contradictorio, y sin duda más simple escrito que vivido, es justamente este escenario, el perfecto “solo sé que nada sé”, el idóneo para usar nuestros atributos, nuestro Libre Albedrío como responsables del proceso y luego, como un paso consecutivo soltar y entregarnos al Todo, confiar en Hashem, la Luz Infinita, y tener Certeza en Humildad y reverencia en que el resultado es aquel que es para el Bien de nuestra Alma, de nuestros vínculos y relaciones y de la Creación.
Una herramienta útil y concreta en este proceso es la Gratitud, el ver con los ojos del Alma las Bendiciones tanto evidentes como las ocultas y traer a conciencia aquellas situaciones que aunque desafiantes nos mostraron la perfección del Plan Divino que se teje con las elecciones de nuestro andar. En ese recordar, en ese traer al Corazón, nuestra Alma se reconforta y más importante aún, se conecta con la Sabiduría interior de que esto que vivimos hoy también es para Bien, también es perfecto, y que en la medida que vibremos en esa apertura, podremos ver sin velos y comprender esa perfección.
Hoy nos invito a tod@s a Agradecer, el estar vivos, el sentir, el respirar, el recordar que no sabemos y que eso es justamente lo que constituye nuestra Sabiduría a la vez. Nos invito a agradecer a Hashem y a nuestros prójimos que son maestros en el andar, el proceso de crecimiento, de evolución, de experimentación, de prueba, de error y asertividad en el cual nuestra Alma manifiesta su mejor versión.
Gracias Infinitas
Maestra Diana Yael Rubinstein Muchnik

Los Milagros

¿Qué son los milagros? Algunos dicen que algo fantástico y sobrenatural, otros que es algo muy extraño que ocurra.  Para una gran cantidad de gente  -todos muy inteligentes y racionales- el mundo es una serie de relaciones causa y efecto para las cuales no se requiere de un creador, y que por lo tanto los milagros no son más que situaciones al azar –como por ejemplo una serie de naipes-  que coinciden en el momento apropiado, de forma tal que la imaginación humana les otorga un significado sin que necesariamente lo tenga.  Esta es la visión del racionalismo puro.

¿Qué valora el Racionalismo? Aquello que podamos comprobar, que aunque parezca que es lo más probable, no significa que sea lo que es cierto, porque la razón está al servicio de nuestra voluntad, y nuestra voluntad se inclina hacia el lado de lo que queremos ver y no necesariamente hacia el lado de lo que observamos. 

Nosotros observamos la realidad desde el prisma de libre albedrío que elegimos, y ese punto de vista es determinante en la realidad que elegimos ver, y dicha realidad es solo un reflejo de lo que queremos ver y no de lo que en realidad observamos, y somos capaces de creer en lo que queremos aunque sea discordante de lo que observamos, solo porque lo queremos creer. 

Por ejemplo: si nos fijamos en la gente chismosa, ellos operan con el paradigma de “Oír para creer”, como alguien les dijo que era así, entonces lo creyeron. Ya que creemos que aquello que escuchamos es cierto sin necesariamente verlo, entonces nos es fácil imaginar cosas fuera del alcance de lo que nunca antes hemos visto; y cuando esas cosas suceden entonces le llamamos milagro: algo nunca visto antes y fuera del alcance de lo que imaginamos más probable antes que suceda.

De aquí podemos inferir que no es necesario ver para creer, es muy fácil para nosotros poder creer sin ver, nuestra imaginación hace gran parte del trabajo

En otras palabras, el problema radica en saber “Ver” las cosas. 

Es muy fácil imaginar, lo difícil es ver, es lo que más nos cuesta hacer.

Ver significa tomar contacto con la realidad, tal como es, y como tal muestra patrones a diario que asumimos como fáciles de explicar.

Por ejemplo: La lluvia es un fenómeno de la naturaleza que todos conocemos. De hecho la vemos; por lo tanto, afirmamos racionalmente que existe. Pero, ¿por qué llueve? ¿Cuál es la explicación de la lluvia?   Para eso el Racionalismo nos da la respuesta, una explicación científica: “El ciclo del agua”. Les explico en qué consiste:

El agua acumulada en los mares, lagos y demás se evapora al calentarse con el sol. El vapor de agua se eleva hasta una cierta altura, donde se acumula formando nubes. Los vientos las empujan hacia tierra y, al descender la temperatura, el vapor de agua se condensa, las moléculas de agua, que están sueltas por estar en estado gaseoso, con la baja temperatura tienden a juntarse hasta formar gotas de agua que, cuando son lo suficientemente grandes como para ser más pesadas que el aire, por gravedad caen en distintas formas de precipitación: lluvia, granizo o nieve, dependiendo de lo baja que sea la temperatura y de la altura. En el caso de la nieve, ésta permanece acumulada hasta que el aumento de temperatura genera su derretimiento, escurriendo por el suelo en forma de ríos y napas subterráneas hacia los lagos y mares. Igual cosa sucede con el hielo en los glaciares. Este se desprende de un glaciar y cae al agua, flota y navega a la deriva hasta que el calor lo derrite lentamente. Luego esa misma agua se vuelve a evaporar. De este modo, el ciclo se repite. ¡Fantástico!

Al leer esto la mayoría dirá: “¡Qué sabia es la naturaleza!”. Pero hay un “problemita”, más bien son dos “problemitas insignificantes”.

El primero, ¡todavía no explicamos por qué llueve!; simplemente describimos cómo llueve, que no es lo mismo. Resulta que la ciencia no explica la razón de nada. Todo buen científico sabe que la ciencia trata de describir procesos, o sea, cómo se producen los fenómenos; pero no puede explicar el porqué de los mismos. Para nadie es misterio que la ciencia no aguanta más de 3 por qué antes de quedar sin respuesta.  Por eso aquél que dice: “La explicación científica de esto es tal cosa”, está muy mal informado. Debería decir: “Este fenómeno se produce de tal forma”, o “La descripción del proceso tal es…” y luego describir el proceso, pues, y siento desilusionarlos, el porqué se produce realmente ninguna persona lo sabe.

El segundo punto tiene que ver con el agua en sí. Dijimos que el hielo flota. ¿Se han preguntado cómo es posible? Se los describo: Al bajar la temperatura hasta cero centígrado, el agua pura se congela; es decir, el líquido se solidifica. Ahora bien, un metro cúbico de agua -esto es, un cubo de un metro por lado- pesa mil kilos. Si se congela produce un cubo de hielo de mil kilos de peso pero con un volumen que ocupa más de un metro cúbico. Aumenta el volumen del sólido manteniendo el peso: por eso flota, se hace más liviano que el agua líquida que desplaza. Esto se comprueba al llenar hasta el tope una botella con agua, taparla y congelarla. La botella se revienta al congelarse el agua  ¡aumentó su volumen!. Si el hielo se derrite ocurre lo contrario: el volumen de agua va a ser menor que el que ocupaba el pedazo de hielo, pero va a mantener el mismo peso.

¿Sabían que éste es un caso excepcional en el mundo de los líquidos?

Los alcoholes, aceites, ácidos puros (que no contienen agua), metales líquidos como el mercurio, metales y sólidos fundidos, etc., no se comportan como el agua. Al bajar la temperatura lo suficiente, se solidifican, formando un estado sólido que mantiene el peso, pero disminuye el volumen; por lo tanto, se hunden si se les coloca en un medio líquido de su misma naturaleza (por ejemplo, aceite congelado en aceite líquido). Si quieren comprobarlo, es cosa de ver un termómetro donde el mercurio que está en el interior aumenta su volumen al aumentar su temperatura.

Por eso, el caso del agua es la excepción en el mundo de los fluidos; pero no nos parece extraño, como es tan cotidiano entonces nos parece normal ¡aunque de verdad es extraño, y mucho!, porque es el líquido cuyo comportamiento estamos más acostumbrados a ver, entonces no le prestamos atención y resulta ser el que más abunda en océanos, lagos, ríos e ¡incluso en nuestras casas! 

¡¡es el elemento que nos dá vida!! Sin el que NO existiríamos. 

El Agua es la vida en la Tierra.

¿Se imaginan lo que pasaría si el agua se comportara como todo el resto de los líquidos?

Al llegar el invierno, y congelarse los lagos y mares árticos y australes, la superficie del agua se congelaría y se hundiría. Así, al caer capa tras capa de hielo, moriría aplastada la vida marina y el lago o mar desde el fondo hasta la superficie sería hielo. Al mismo tiempo, el nivel del agua sería más bajo y las playas se ensancharían por la reducción del volumen del agua. Por el contrario, al llegar los deshielos, el agua solidificada (hielo) aumentaría su volumen, provocando una subida del nivel con las correspondientes inundaciones de vastos sectores de tierra firme. De hecho, si se derritiesen los polos se inundaría la Tierra; pero, “Baruj HaShem” sucede al revés.

¿Se dan cuenta? el ciclo del agua no es tan simple, lo que pasa es que la mayoría “no sabemos verlo” en su real dimensión, porque el agua posee esta y otras cualidades que no tienen explicación frente al comportamiento de todo el resto de los líquidos.

Estamos tan acostumbrados a ella que no sabemos verlo.

Ya vimos que el agua es un líquido absolutamente atípico o extraño. Me gustaría recordar que la ciencia describe cómo se solidifica el agua, su comportamiento molecular y otras cosas, pero lo que no ha dicho es por qué se comporta así. Veamos al agua, ahora, del lado de su comportamiento común respecto al resto de los líquidos.

Para que caiga lluvia, el agua primero tiene que ascender en estado de gas y esto se realiza por medio de la evaporación (recordemos que los gases tienden a ocupar la mayor cantidad de espacio disponible). Comparemos esto con una mesa de billar, donde están las bolas colocadas al centro y son golpeadas por la bola blanca.

Las bolas, al igual que las moléculas de agua, se agitan producto del un estímulo (el golpe) y se van a mover recorriendo la mesa, pero no van a poder escapar hacia abajo de la mesa, porque están sobre su base; tampoco hacia los costados, porque están los bordes de ella, y en el mejor de los casos chocan entre ellas mismas.

Pero, ¿qué diríamos si las bolas salieran flotando por el aire porque se agitaron y, como no podían escapar hacia abajo y los costados, se fueron para arriba? Primero nos iríamos todos de espalda, y luego diríamos: ¡Milagro, milagro! Finalmente, y esto es la más característico de nuestra época, recapacitaríamos y atribuiríamos el hecho a un fenómeno óptico o diríamos que fue psicosis colectiva o que Rick y Morty hicieron la mezcla de la materia oscura o algo por el estilo.  Por esto dicen nuestros sabios que D’s no se presenta en forma clara y abierta en nuestros días, pues inmediatamente buscaríamos la explicación del fenómeno, así que igual “no lo veríamos”.

Con la evaporación del agua pasa igual que con las bolas de billar y nadie se desmaya. Para empezar, el sol esta caliente, su superficie está incandescente. El fuego es energía, pero hay energías que no calientan. Así que ¿quién dijo que el fuego tiene que calentar? Es más, aún cuando el calor solar calienta la superficie del agua, ¿quién dijo que las moléculas, con el aumento de la temperatura del agua, se tienen que agitar? Más aún, aunque las moléculas se agitan, eso no implica que tengan que salir volando.

Es ilógico, porque al igual que las bolas de billar también están afectas a la fuerza de gravedad. Por ejemplo: el gas de cañería tiende a caer a los lugares más bajos, se escurre por escaleras y alcantarillas; no sale volando como en el caso del vapor de agua. Así que ¿quién dijo que las moléculas de agua, al agitarse por el aumento de la temperatura y convertirse en gas necesariamente tienen que salir volando?

Resulta que cada parte o eslabón del ciclo del agua no tiene explicación en sí misma, y esto se hace extensivo a todo fenómeno. En el caso del ciclo del agua claramente vemos una cadena, pero erróneamente pensamos que cada cosa es consecuencia de lo anterior y causa de lo que sigue.

La verdad es que, si vemos una cadena, cada eslabón es independiente, no se genera por el eslabón que lo precede y tampoco produce al que lo sucede. Es decir, cada fenómeno en sí mismo no tiene razón de ser; es totalmente independiente y aislado.

Cada uno es un milagro. Sí, señores, las cosas por su nombre. Los milagros no son algo raro; por el contrario, cada cosa es un milagro y D’s sabe por qué los hace. Por eso, en vez de decir: “¡Qué sabia es la naturaleza!”, deberíamos decir: “¡Qué grande es el milagro de la naturaleza!”.

EL MILAGRO DE LA NATURALEZA

Si preguntamos qué es un milagro, la respuesta más simple es que todo se maneja por leyes naturales que D’s estableció y dirige, y cuando se hace necesario, Él mismo cambia las leyes para producir un fenómeno sobrenatural que es positivo, y que “ocurre en el momento en que se necesita”. Eso respondería una simple persona creyente.

En el libro “Mijtav MiEliahu” (“Carta de Eliahu”), del Rab Eliahu Desler Tz.Z.L, al tratar el tema de “Milagro y Naturaleza”, trae el siguiente ejemplo: “Imaginemos que estamos en un cementerio y vemos que en una tumba la tierra se acomoda sola, luego se forma un cuerpo y este cuerpo abre los ojos, se para y sale caminando. Nuestra primera reacción sería de espanto y luego diríamos que fue un milagro, porque resucitó un muerto. Si tomamos una semilla seca, la enterramos y le echamos agua, la semilla se pudre (al igual que el cuerpo de un ser humano fallecido). Una vez que la semilla está bien podrida germina una planta que sale a la superficie de la tierra, crece, vive, respira y produce frutos con otras semillas en su interior”.

En el caso de la planta, también resucitó un ser muerto. Por cuanto el fruto del árbol se cayó de él y solo después de que se pudrió germinó la semilla, sólo que nosotros no nos damos cuenta, porque, al igual que con el ejemplo de la lluvia, estamos acostumbrados a verlo; pero es un milagro tan grandioso como darle vida de nuevo a una persona.

Nuevamente, nadie dijo que porque le echemos agua a una semilla enterrada ésta tiene que crecer y generar una planta. De hecho un óvulo fecundado es una semilla y, por mucho que lo enterremos y le echemos agua, no va a crecer una guagua.

En hebreo, mundo se dice OLAM, viene de la palabra ILUM, que significa “ocultamiento”. Nuestros sabios nos enseñan que el mundo físico es un ocultamiento de D’s. Sirve para que Él se esconda y nosotros lo descubramos en cada cosa de la naturaleza y también para que “el que se quiera equivocar, que lo haga”.

D’s hizo las cosas así, a fin de otorgamos un libre albedrío absoluto, o sea, la capacidad de decidir y ser responsables por nuestros actos. Si HaShem se manifestara clara y abiertamente seríamos autómatas a su servicio, pero si somos capaces de encontrarlo sin verlo, entonces sintonizamos con lo que Él quiere de nosotros; elevarnos a un nivel superior que el de monos con imaginación dedicados a resolver problemas, pues teniendo la posibilidad de no hacer, elegimos la de hacer, y es más valioso un compromiso adquirido por propio deseo que por obligación.

Parte de este ocultamiento de D’s es el principio de “Causa y Efecto”; es decir, llueve o echo agua a la tierra y por eso la planta crece. En realidad no es así, pero D’s estableció que cada milagro ocurra en un determinado momento y orden y no en otro, para hacernos creer que son causas o consecuencias de otras cosas y no lo que en realidad son; esto es, fenómenos no relacionados entre sí, independientes del resto, que no son efectos ni causas de nada.

por Maestro Nicolás Rosenberg