UNA PAUSA ANTES DE FIN DE AÑO

 

Falta muy poco para las vacaciones de Fiestas Patrias en Chile, y para todos quienes vivimos en este país, luego de ellas el año se precipita y llega a su fin rápidamente. Por lo tanto, junto con tomar un último respiro para prepararnos para el fin de año, es inevitable sacar algunas cuentas rápidas de lo que hemos hecho hasta ahora en el año y lo que nos queda por hacer.

A casi todos nos pasa que sentimos que el año se nos va y nos queda tanto todavía por hacer. Por lo tanto, en estas vacaciones, la invitación es a reflexionar sobre la importancia de poner cada cosa en su lugar. Si bien es cierto, todos tenemos compromisos que cumplir y hay que hacer que las cosas pasen en el mundo de la materia, no es menos cierto que también somos un alma.

Como tal, somos parte de la divinidad y por lo tanto nuestro valor no se mide en función de lo que hacemos, sino de lo que somos. No somos un engranaje más de la gran máquina de la realidad en tres dimensiones, no somos fábricas de resultados, no somos robots productivos: somos un alma que no necesita demostrar ni demostrarse nada. Nuestra grandeza nos pertenece por derecho de nacimiento. Por lo tanto, la invitación es a no caer en el juego de “…se me está acabando la año“, sino que evaluar si el tiempo que se nos da en esta dimensión, está siendo realmente ocupado al servicio del alma o al servicio de la materia.

Estar en el mundo no significa que debemos olvidar nuestro ser trascendente, así que, junto con descansar, aprovechemos de reflexionar.

Amén.
Carolina Castagneto