La libertad hecha amor
Hace algunos días atrás leí una publicación que explicaba cómo al entregar, recibir o incluso presenciar actos de bondad, nuestro organismo secreta endorfinas, serotonina, dopamina y oxitocina, las cuales generan en nosotros la sensación de bienestar y plenitud.
Qué maravillosa causalidad, que esto refuerce lo que siempre enfatizamos en el estudio de la Kabbalah: nuestra alma -creada a semejanza de la Luz Infinita-, vibra en la frecuencia del deseo de compartir y es, justamente a través de activar y dar espacio a este deseo, compartiendo, que la Luz fluye y se manifiesta en forma inmediata en nuestra vida y en la de quienes nos rodean y -con ello- reverbera en toda la creación.
En tiempos desafiantes, es más importante que siempre, utilizar nuestro librealbedrío en forma proactiva, y qué manera más radicalmente a la mano y concreta que ser Co-creadores de la manifestación de la Luz, a través de actos de bondad, por muy pequeños que parezcan. Una sonrisa, un gracias genuino y mirando a los ojos, ofrecer ayuda, recibir ayuda, ser bondadosos también con nosotros mismos, todo esto nos conecta espiritual y científicamente, con la plenitud de ser lo que esencialmente somos: Amor.
Nos deseo a todos la libertad de entregar y recibir amor en cada gesto, para encarnar el Deseo de Compartir que somos, para recibir Luz y para elevar nuestra frecuencia y la de Todo lo que Es!
Brajot y Libre Albedrío Proactivo para todos!
Con cariño,
Diana Yael Rubinstein M.




