Limpieza profunda del Alma

No cabe duda que acá hay algo que va más allá de una limpieza general de primavera.

Oficialmente mi brazo derecho es cien veces más fuerte que el izquierdo, que me sigue ardiendo y todavía huele a Agua Jane.

Majón Alte’, el hogar donde vivo y estudio este año, ayer fue día de limpieza general para honrar la llegada del día de la festividad de Pésaj.

¿Y cuál fue mi tarea? Fregar el piso. Fregar uno a uno los treinta estantes de la heladera. Fregar las mesadas. Fregar los platos.

Mientras eliminaba las capas de mugre, moho y comida en mal estado de las superficies de todos los ítems que iba encontrando, hice un esfuerzo para que mi cerebro, tan expuesto a los vapores tóxicos de los elementos de limpieza, pudiera conectarme con el significado y propósito de toda esta actividad. El hecho de haber estudiado en Safed, la ciudad ubicada en el norte de Israel, donde tuvo origen el estudio de la Kabalá, me ha enseñado que debo esperar más de aquello que, en apariencia, es lo más común y corriente del mundo.

Es sabido que el Alter Rebe dedicaba muchísimo tiempo a la limpieza de su casa, que constaba de una única habitación. El mandato de verificar que no queden rastros de jametz ni de productos que hubieran leudado (una vez que la casa esté limpia) tendría que llevar apenas unos veinte minutos, pero él seguía haciéndolo durante toda la noche, cuidadosamente alumbrando el piso con su vela en busca de migas.

No cabe duda que acá hay algo que va más allá de una limpieza general de primavera.

El Alter Rebe no solo examinaba su casa. Estaba examinando su alma. Estaba identificando cuáles deberían ser los motivos por los cuales una persona hace una limpieza para recibir la festividad de Pésaj, verificando que no hubiera ni migas ni capas de suciedad que quizás pudieran estar cubriendo nuestra alma, impidiendo así que brille con toda su luz.

Hay numerosas explicaciones acerca de la tan temida limpieza general de Pésaj. Pero para mí, el enfoque Alter Rebe es el que más se distingue. De modo que aquí estoy, fregando y fregando. Con el alma enfocada en mi mente. Y me digo a mí misma, “Mimi, a limpiar a fondo hasta sacar todo… hasta que quede brillante”.

Limpia a fondo la negatividad. Permite que brille tu alma. Limpia a fondo las sugestivas influencias de la sociedad. Permite que brille tu alma. Limpia a fondo las barreras entre tú y tus hermanos y hermanas. Permite que brille tu alma. Limpia a fondo tus tontas inseguridades. Permite que brille tu alma. Limpia a fondo tu ego. Permite que brille tu alma. Limpia a fondo tu pereza. Permite que brille tu alma. Limpia a fondo las distracciones sin sentido. Permite que brille tu alma.

Limpia a fondo todas las capas. Revela la luz, el brillo. Revela tu misión. Revela tus facultades. Revela el significado. Revela la luz que hay inherente en la oscuridad. Revela la Santidad. Revela la redención.

Voy a dejar que brille mi pequeña luz. Y el mundo entero también está conmigo. Es que estamos en Nisán, el mes de la redención, y los judíos de todo tipo y adhesión están limpiando a fondo. Haciendo una limpieza a fondo del alma y del mundo.

El mundo está empezando a estar más limpio y a brillar.

Pésaj está cada vez más cerca. Nos vemos en Jerusalén.

 

Por Mimi Notik vía es.chabad.org

Jametz-¿Qué diría tu psicólogo?

Estés o no dispuesto, Pésaj ya está llegando… Una vez más es tiempo de empezar con la limpieza general. Es tiempo de mover los muebles y limpiar las sillas, cubrir las superficies de apoyo y restregar el comedor diario; es posible que aparezca una galletita vieja o nos encontremos con un caramelo comido a medias que el bebe guardó detrás del sofá.

¿Y, por qué tanto alboroto? En distintos momentos la Toráh prohíbe muchos artículos pero, por suerte, no estamos obligados a embarcarnos en un ataque a fondo contra cada uno de estos ítems prohibidos. ¡No tenemos que eliminar todos los alimentos antes de Iom Kipur, ni tenemos que deshacernos de nuestros automóviles cada viernes de tarde! Entonces ¿por qué tanto espamento por una galletita vieja? Es así que los estudiosos que hay entre nosotros abren los textos cabalísticos y descubren que el jametz, que crece, representa al ego, algo que debe ser erradicado por todos los medios. Pero esto solamente sirve para que surjan nuevas interrogantes: ¿es tan terrible tener un poco de ego? Cualquier psicólogo te dirá que un ego saludable es un poderoso aliciente que da coraje a las personas para perseguir sus sueños y salir en defensa de lo que consideran correcto. Y, si el ego es el mal supremo, entonces ¿por qué está permitido consumir jametz durante todo el año? ¿Será que el Dr. Atkins, con su dieta, realmente estaba sobre la pista de una profunda verdad mística?

En Pésaj celebramos el nacimiento de nuestra nación. En ese momento histórico, más de 3300 años atrás, D-os intervino en nombre de una tribu esclavizada, un clan asimilado y corrupto que poca semejanza tenía con sus sagrados patriarcas y la liberó, tanto física como espiritualmente. Durante toda su trayectoria histórica los judíos fueron esclavizados una y otra vez, pero nunca perdieron su libertad espiritual. En ese profético día de Pésaj los israelitas comenzaron su viaje al Monte Sinaí. Atrás quedó Egipto, al igual que todas las características de la vida en ese lugar las que, a lo largo de los años, habían pasado a ser parte de sus personalidades, y comenzaron su viaje espiritual hacia D-os y Su Toráh.

El orgullo es importante, siempre y cuando esté en el contexto apropiado. En el momento de su liberación, los judíos no tenían motivo para sentir orgullo por su estilo de vida carente de Santidad. Para su eterno reconocimiento, ellos pudieron comprender esta idea y salieron al encuentro de la oportunidad Divina de enriquecer sus vidas a través del perfeccionamiento de sus caracteres y de dedicar sus vidas a servir al Creador. A medida que se iban distanciando de Egipto y de sus valores, fueron ganándose el derecho a sentirse orgulloso de sus logros. Así como el orgulloso y alto árbol que produce una fruta tan hermosa tuvo su origen en una semilla que se fue desintegrando en la tierra, el crecimiento espiritual también comienza con la humildad absoluta reconociendo que, sin D-os, todo orgullo es simplemente arrogancia mal encauzada.

Ojala que D-os nos bendiga a todos con un Pésaj realmente significativo y liberador. Y, así como eliminamos todo vestigio de jametz de nuestros hogares, pongamos empeño en liberarnos del orgullo destructivo y podamos comprometernos a llevar una vida de libertad en Toráh, una vida de orgullo genuino.

Por Naftali Silberberg vía es.chabad.org

¿Por qué sonreímos?

Sonreír es la raíz de lo que somos como seres humanos. Comparte tu sonrisa con el mundo.

Sonreír es la raíz de lo que somos como seres humanos. De hecho, es lo primero por lo que se enorgullecen los padres cuando monitorean el desarrollo de su bebé.

Un bebé, mucho antes de comenzar a comunicarse verbal y físicamente, siente el mensaje de una sonrisa instintivamente y, casi siempre, responde de la misma manera.

El gran ético del siglo XIX, Rav Israel Salanter, enseñó que el rostro de una persona se considera “propiedad pública”, y que uno siempre debe sonreír a todo el mundo. Una cara amarga daña el estado anímico de los demás y nunca tenemos permitido provocar un daño a otros. ¿Cuánto más feliz sería el mundo si todos sonriéramos constantemente?

Esto es exactamente lo que la Mishná, en el tratado de Pirkei Avot (5:15), tiene en mente al decir: “Recibe a todo el mundo con un rostro alegre”.

¿Alguna vez te preguntaste por qué cuando deseamos manifestar calidez y amistad hacia otra persona, instintivamente le sonreímos y le mostramos los dientes? Si nosotros hubiéramos creado el cuerpo, ¿hubiésemos sugerido que abrir la boca y mostrar los dientes es una forma de manifestar amistad? ¿Por qué Dios hizo que nuestros cuerpos reaccionen de esta manera? ¿Por qué mostrar los dientes se asocia con ser abierto y agradable?

Una pista podemos encontrarla en la siguiente sección del Midrash, el antiguo comentario bíblico sobre los dientes:

Así como la fuerza de una persona se mantiene con sus dientes [si alguien no tiene dientes o tiene dientes débiles, no puede comer y obtener fuerza], así también la fuerza del pueblo judío se encuentra en la Torá (Ialkut Shimoni)

Aquí los dientes son conectados con la sabiduría.

De acuerdo con las fuentes místicas, hay 32 caminos de sabiduría. Así también hay 32 fuentes de sabiduría dentro de la persona (que se encuentran en la cabeza), que son canalizadas a cada uno de los 32 dientes de un adulto. El hebreo, como muchos otros idiomas antiguos, también funciona como un sistema numérico. Así como los números romanos (I es 1, V es 5, etc.), cada letra hebrea tiene un valor numérico. Este sistema se llama guematria y a veces el valor numérico de una palabra tiene otro sentido significativo. El número 32 tiene la guematria, el valor numérico, de la palabra hebrea lev, que significa ‘corazón’. Esto significa que nuestros 32 dientes representan lo que hay dentro de nuestro corazón.

Los dientes están conectados con el corazón y la sabiduría. ¿Pero qué significa todo esto?

La sabiduría de un ser humano comienza con los pensamientos de su corazón, pero si se queda allí, es una sabiduría egoísta. Para que esa sabiduría pueda hacer del mundo un lugar mejor es necesario expresarla a través de la boca. Cuando abrimos nuestra boca y hablamos, compartimos algo nuestro con el mundo. La sonrisa simboliza nuestra disposición a abrirnos ante la otra persona.

Todos nuestros dientes representan los muchos pensamientos que pasan por nuestra cabeza; pensamientos que tienen el potencial de ayudar a los demás, de tener un impacto positivo sobre aquellos que nos rodean y sobre todo el mundo en general. Cuando abrimos nuestras bocas y sonreímos a otra persona, estamos comunicando el siguiente mensaje: “Quiero mostrarte lo que hay en mi interior”. Cuando sonreímos y mostramos los dientes, les mostramos a los demás que adentro hay mucho que deseamos compartir.

Ya sea que tengamos o no conciencia de esto, cuando sonreímos dejamos vislumbrar nuestra sabiduría. Dios nos creó de forma tal que cuando estamos felices sonreímos, nos reímos, y mostramos nuestros dientes. Esto es como decir: “Estoy de un maravilloso estado de ánimo. Siento que la vida es maravillosa. Estoy feliz de estar vivo en este mundo. Por lo tanto, le muestro al mundo mis dientes, y a través de mis dientes manifiesto lo que hay en mi interior. Tengo un rol importante que desempeñar en este mundo al aprovechar y utilizar mi sabiduría y compartirla con los demás. Por eso sonrío; esta es la razón por la que te muestro mis dientes”.

Cuando saludamos a alguien, se supone que debemos sonreírle. Sonreír manifiesta nuestra bondad y apertura a relacionarnos con la otra persona. Cuando frunzo el ceño, cierro la boca con fuerza y escondo mis dientes. De esta forma digo que no deseo abrirme ni compartir mi sabiduría con nadie. Pero cuando sonrío, mi mensaje es: “Sí, quiero llegar a conocerte. Quiero compartir contigo mi sabiduría, mis conocimientos, mi contribución personal a este mundo. Te muestro mis dientes, la ventana a mi mundo interno y a mi sabiduría, y quiero que participes de lo que tengo para ofrecer”.

Como dijo el famoso orador motivacional Denis Waitley: “Una sonrisa es como una luz en tu ventana que le dice a los demás que adentro hay una persona afectuosa y cálida”.

por: Rav Baruj Leff  vía aishlatino.com

En vez de quejarte, expresa lo que en verdad deseas

Existe una forma productiva de abordar los problemas y al mismo tiempo mejorar la relación.

“¡Estoy muy frustrada!”, se desahogó Jackie. “Cada vez que salgo con mi esposo, siempre soy yo quien lo planea todo. ¿Acaso no puede planear él algo especial, aunque sea para mi cumpleaños o para nuestro aniversario? Cada vez que saco el tema me dice: ‘Pero tú eres muy buena en eso. Yo confío en lo que tú decidas’”.

Todos experimentamos momentos en que nuestro cónyuge, un compañero de trabajo o un amigo hacen algo que nos molesta, y no estamos seguros si debemos decir algo o es mejor mordernos la lengua. Quedarse callado no siempre es la respuesta adecuada, ya que eso permite que se acumulen problemas y eventualmente puede provocar resentimiento.

Hay una forma productiva de abordar los problemas y al mismo tiempo mejorar la relación.

Frases que comienzan con: “Me encantaría…”

Escondido bajo una queja hay un deseo no cumplido. Por ejemplo, cuando me quejo: “¡Nunca pones las cosas en su lugar!”, por debajo está el deseo de tener un espacio ordenado o de encontrar las cosas con mayor facilidad.

A nadie le gusta escuchar quejas. En cambio, busca qué hay por debajo de la queja para entender qué es lo que en verdad quieres y luego expresa ese deseo de una forma positiva, utilizando frases al estilo de “Me encantaría…”

Por ejemplo: “Me encantaría poder encontrar las llaves del carro con mayor facilidad, ¿Cómo podemos hacerlo?”. En vez de ser una queja negativa, esto abre la puerta a otras posibilidades. A veces, cuando pensamos en lo que queremos, podemos pensar en el cómo. Tu deseo es poder encontrar las llaves del carro. ¿Qué pasaría si tu esposo te dijera: “Voy a comprarte un rastreador de llaves para que siempre puedas encontrar tus llaves de inmediato”? ¡Tu deseo se cumpliría!

No hay lugar para la palabra “Tú”

Es importante mencionar que no hay lugar para decir “tú” cuando se trata de un deseo puro. Por ejemplo, decir: “Me encantaría que tú pusieras las llaves en su lugar”, es sólo una demanda para la otra persona. Cuando la palabra “tú” aparece en la formulación del deseo, aún no hemos llegado a la raíz de aquel deseo. ¿Cuál es la meta final de lo que queremos?

Cuando decimos: “Me encantaría que dejaras el teléfono a un lado cuando hablamos”, ¿Cuál es el deseo que eso expresa? ¿Qué recibiré si la otra persona deja el teléfono? El deseo es que quiero sentirme valorada o que vale la pena escuchar lo que digo. Por lo tanto, el deseo es: “Me encantaría sentirme valorada”.

Regresando a Jackie, si ella explorara el deseo puro detrás de su queja, entendería que lo que desea no es sólo que su esposo planifique la cita. ¿Estaría realmente satisfecha si su esposo le pidiera a su secretaria que reserve algún lugar para los dos? El deseo de Jackie es sentirse especial, sentirse amada.

¿Acaso esto significa que cuando expresamos nuestro deseo recibiremos lo que queremos?

Incluso si expresamos nuestro deseo real y no nos referimos sólo a la situación específica que queremos resolver, eso no necesariamente significa que recibiremos lo que queremos. Tenemos que estar abiertos a la forma en que se cumplirá ese deseo. En el ejemplo de Jackie, ella primero identificó que su deseo en realidad era sentirse valorada y no sólo que su esposo planificara las citas. Entonces comenzó a ver las cosas que su esposo hacía por ella, porque en realidad la valoraba, como cuando ofreció cuidar a los niños para que ella pudiera tener un poco de tiempo para sí misma y cuando a veces le traía de sorpresa su café favorito.

Jackie pudo cambiar las cosas en su relación al identificar su deseo subyacente y explicarle a su esposo cómo le gustaría sentirse valorada. Una vez que ella realizó esos pasos prácticos, pudo ver que él sí la valoraba en las pequeñas cosas que hacía por ella.

Esta es una herramienta poderosa: identificar tu deseo subyacente y expresarlo con una frase inspiradora de “me encantaría”, sin incluir la palabra “tú”. Pruébalo y ve como tu deseo puede llegar a ser cumplido.


Algunas de las ideas de este articulo están basadas en Laura Doyle

 

por: Guila Ross para aishlatino.com

5 citas inspiradoras del Rav Dr. Abraham Twerski

Cinco perlas de sabiduría del Rav Dr. Abraham Twerski con breves explicaciones.

Citas inspiradoras del Rav Dr. Twerski

1. “Si nos esforzamos por entender lo que realmente somos, la fuerza y la capacidad que tenemos, las maravillosas cualidades con las que contamos, y desarrollamos todo esto al máximo, entonces seremos felices”.

Todo lo que necesitamos para nuestro “viaje” está dentro de nosotros. Dios le da a cada uno exactamente lo que necesita, las herramientas adecuadas, las pasiones que lo guían, los problemas que lo aquejan, las virtudes que lo rigen. Descubrir cómo estos elementos se relacionan y cómo desarrollarlos al máximo es lo que nos lleva a la verdadera felicidad.

2. “El amor no se trata de lo que voy a recibir, sino de lo que voy a dar. La gente se equivoca al pensar que uno le da a quien ama. La verdad es que uno ama a quien le da”.

En general pensamos que dar es una consecuencia de amar porque vemos que cuando una persona ama a otra, la colma de regalos. Pero el amor es algo que uno genera al dar, por la misma razón por la que una persona ama lo que ella misma ha creado; la persona reconoce en aquello que ha creado una parte de sí misma.

Es por esto que, mientras más damos, más apegados e involucrados nos sentimos. Los hijos son el mejor ejemplo de esto. Los amamos incondicionalmente porque les damos de forma incondicional.

3. “El control crea resentimiento, no amor”.

La idea de que ser controlador o dominante es perjudicial no se limita a las relaciones de pareja, sino a todo tipo de relaciones. Cuando uno tiene una ventaja física o sicológica sobre otra persona, es muy fácil lograr que la otra persona haga lo que tú quieras, a través de amenazas u otras formas de coerción. Sin embargo, si bien tú piensas que has ganado la “batalla” en una situación específica, el efecto a largo plazo de actuar habitualmente de esta manera puede ser muy negativo y puede erosionar por completo el amor.

4. “Los momentos de estrés también son propicios para el crecimiento. Si aprovechamos debidamente la adversidad, podemos crecer a través de la adversidad”.

¿Por qué un Dios bueno, omnisciente y omnipotente traería adversidad y colocaría obstáculos y desafíos en mi vida? La respuesta es que Dios quiere que alcances todo tu potencial en este mundo, y es por eso que se comporta como un “entrenador”, por así decir, poniéndote a prueba constantemente para que saques fuerzas escondidas que ni tú mismo sabías que tenías en tu interior.

5. “La mayoría de los problemas psicológicos se remontan a un problema básico: la baja autoestima”.

El judaísmo enseña que cada ser humano tiene valor intrínseco. No necesitas la aprobación, los “views”, los “likes” o la validación de otros para sentirte valioso, tú ya vales lo suficiente como para que Dios decidiera crearte a Su imagen y decidiera que el mundo no puede funcionar sin ti (si no, no te habría creado).

No tienes que probarle nada a nadie, sólo a ti mismo. Verte a ti mismo como un hijo del Creador del universo aumenta enormemente tu sentido de valor personal.

 

por: Rav Igal Guinerman vía aishlatino.com

La emuná nuestra de cada día

Si hay algo que nos enseñó la pandemia y previamente nuestro estallido social, es que es no tenemos posibilidad de controlar, proyectar, prever o predecir incluso hasta las cosas más simples. Hay muchas situaciones que están sucediendo a nuestro alrededor que no entendemos, por más que nuestra razón y lógica se esfuercen por buscarles un significado. 
Vivir en la incertidumbre que nos depara el futuro es parte del juego, pero lo que muchas veces ignoramos es que no estamos desprovistos de herramientas para enfrentar los desafíos de un mundo cada vez más cambiante. HaShem en su infinita bondad nos regaló la EMUNA, si escucha bien, la Emuná que es tu arma secreta para combatir las dudas y la incertidumbre. Es la fe firma, la convicción plena que existe un Todopoderoso que se encarga de mí y del mundo, una fuerza en la que puedo confiar y que está allí para mí, sí y solo sí yo conecto con ella ¿y cómo? A través de mi plegaria personal, llevándolo conmigo en mi día a día, preguntándole en mi interior cada vez que necesito tomar una decisión, dándole las gracias, hablándole como si fuera mi amigo, mi terapeuta, la persona más importante de mi vida. 
La Emuná es el resultado de una relación estrecha con Dios, construida en base a la confianza y que me permite soltar cuando quiero comprender y no puedo, cuando necesito controlar y no debo, cuando estoy obstinado y es mejor ceder. Es entregar la carga, es dejarte guiar y aceptar la ayuda que viene del cielo. Es elegir confiar en HaShem más que confiar en el mundo con todo lo que sabes que tiene para ofrecerte.
Con cariño,
Maestra Claudia Vásquez

Ser el Shamash que somos

Nos encontramos en la festividad de Janucá, la Fiesta de los Milagros, y entre tantos mensajes profundos que este portal nos entrega, hay uno que particularmente resuena en mi para los tiempos que transitamos.

El “Shamash” es la vela extra, la vela especial que encendemos al iniciar cada noche de Janucá, con la cual encendemos las velas durante las 8 noches de la festividad. Y si nada es casualidad, podemos preguntarnos por qué la utilizamos para encender las otras velas, y no encendemos cada una independientemente?

Si lo llevamos a nuestra vida cotidiana, a nuestros vínculos y al Mundo, esta es una invitación a recordar siempre encender nuestra llama interna, conectar con lo que nos enciende espiritualmente, para desde nuestra propia Conexión con la Luz de Hashem iluminar a los demás, con Emuná, con Amor y con el Deseo de Compartir que nos habita como la chispa de Luz que somos. Y así, al mismo tiempo recordar, que es esa Conexión con la Luz de Hashem la que nos une a Todos como la Gran Alma, la Gran Luz que somos como Creación.

Milagros de Emuná, Amor y Bendiciones para Todos!
Jag Januca  Sameaj ❤️

Con cariño,

Maestra Diana Yael Rubinstein Muchnik

Fútbol & Kabbalah

El futbol es pasión de multitudes, ¿por qué?, ¿Por qué un juego tan simple y banal conquista muchos corazones, y hace que la mitad del planeta quede hipnotizada por 3 horas en una final del mundial?

Muchos detractores dicen que es una estupidez, una pérdida de tiempo, la mayor idolatría de estos tiempos. La gente idolatra jugadores que son tan humanos como cualquiera, con las mismas debilidades o peores que todo el mundo, que reciben lo que nos parecen enormes cantidades de dinero, que se gastan en autos ultra caros que sirven de anzuelo para cazar modelos femeninas de alta exposición, y cuyos dirigentes se ven involucrados en escándalos de corrupción de alta exposición y sumas de dinero.

A primera vista parece ser la mayor idolatría de nuestros tiempos. Nosotros sabemos que debajo de la oscuridad se encuentra gran Luz. ¿Cuál es la Luz detrás del futbol?

Une a la gente, hay muchas cosas en las que todo el mundo está de acuerdo: nadie quiere hambre, pestes o guerras, pero esas son cosas en que estamos de acuerdo que NO queremos. Es mucho más difícil encontrar cosas en que todos estamos de acuerdo en que SI queremos. El ranking de cosas que SI queremos está liderado por el dinero, seguido de cerca por el futbol: 3500 millones de personas se conectaron por voluntad propia para ver la final. Tal como cualquiera de nosotros se agacha para recoger 100 dólares si se los encuentra botado en la calle, más de la mitad del planeta usó 2 horas al unísono para ver la final Argentina – Francia en Qatar.

El objeto central del juego tiene que ver sobre dónde va a parar la pelota. La pelota no es más que es una capa de cuero inflada por aire a presión. La capa de cuero es nuestro cuerpo, el aire a presión dentro vuestro es nuestra alma. La pelota es sinónimo del alma y dónde vaya a parar es el objetivo del juego.

Tiene reglas claras que definen la naturaleza del juego, con la misma pelota se puede jugar futbol, volleyball, handball, waterpolo, naciones, etc. Son las reglas del juego las que definen cómo se juega, tal como en el juego de la vida, que se juega en la cancha planeta del estadio Vía Láctea, con condiciones físicas y biológicas dadas.

Meter la pelota en el arco contrario es sinónimo de cielo, pero que la pelota entre en el arco propio es el infierno, el objetivo es lograr que el cielo sea más grande que el infierno. 

No jugamos solos, tenemos 10 compañeros de equipo, que es energía de minian, y que compartimos todos un objetivo común, que es ganar. Por el contrario, hay otro equipo, cuyo objetivo es derrotarnos. Mucha gente ve al opositor como al enemigo, pero en realidad es parte del juego, ya que sin contrincante no hay juego.

Mientras más poderoso es el opositor, más desafiante es el juego, y mientras más parejo es el nivel de los 2 equipos, es más interesante el partido. Una goleada 7-0 contra un buen equipo es equivalente ser un Tzadik.

Tiene un tiempo reglamentario que debe arrojar un resultado definitorio, igual que la vida. Si al final del tiempo reglamentario el resultado es empate, se debe alargar el partido. Si después del alargue siguen empatados se define a penales. Mientras más tiempo dure en resolverse el partido es más dramática la definición, contiene más emociones. De la misma forma, mientras más tiempo nos tome realizar nuestra corrección, la vida se torna más dramática, con eventos definitorios muy seguidos en corto tiempo, para empujarnos a que hagamos la corrección.

Tanto ganadores como perdedores experimentan llanto, los ganadores lloran de alegría y los perdedores lloran de pena y ganas de volver a jugar. Tanto jugadores como espectadores se emocionan, no hay diferencia entre protagonista y espectador, son básicamente UNO.

Hay solo 22 jugadores en la cancha mientras que hay 70.000 espectadores en el estadio y 3500 millones de personas viendo por TV en tiempo real. Esta multitud de espectadores se embarga de emociones respecto al transcurso de un partido con 22 jugadores en la cancha, sobre el cual no tienen ninguna clase de control, es decir, pueden experimentar estados de ánimo extremos respecto a situaciones externas sobre la cual no tienen ningún control. 

El 99% de la gente tiene atada sus emociones a lo que ocurre en el 1%.

La idea del estudio de la Kabbalah consiste en corregir las emociones y alinearlas con el intelecto, para que el partido no termine en definición a penales.

 

por Maestro Nicolás Rosenberg

Poderosos e “Influencers”

Muchas veces pensamos que tenemos poco poder por el hecho de no ostentar un cargo político o carecer de un rol “importante” al interior de una empresa u organización. Muchas veces creemos que figuras como los rostros de publicidad o los influencers de redes sociales, tienen el potencial de incidir en las opiniones y decisiones que los demás adoptan; pero nosotros podemos influir poco o nada en los otros.

En ambos casos nos equivocamos mucho. No solo no influimos poco, ni carecemos de “poder” sobre otros, sino que, al contrario, permanentemente estamos influyendo en los demás y por lo tanto, adquiriendo una responsabilidad y poder sobre lo que otros hacen y deciden. Y en la reflexión de esta semana te invitamos a hacer consciente este poder que HaShem nos dio a cada uno; y a hacer un uso sabio y luminoso de él.

Permanentemente, todos nos influenciamos unos a otros. Vemos lo que otros hacen, escuchamos lo que dicen, y consciente e inconscientemente, ello va teniendo efectos en nuestras decisiones. Cada vez que tú expresas algo que hiciste y que te trajo algún beneficio, los que te escuchan toman una “nota mental” y consideran hacer lo que hiciste. Cuando recomiendas un lugar, una práctica o un hábito, las personas prestan atención y lo registran como una posibilidad. Cuando tú ejecutas cualquier acción delante de otros, esos otros te observan y aprenden a hacer lo que tú haces.

La pregunta es: ¿eres consciente del enorme potencial de influencia que ejerces sobre los demás? Probablemente no. Porque generalmente no vemos los efectos de nuestra influencia y nuestro poder en otros. Actúa sobre desconocidos que te vieron de lejos ayudar a alguien a no caerse en la calle. Actúa sobre un amigo que te miró con cara de incredulidad cuando le contaste de lo bello de recitar salmos, y que varios años después de la anécdota, se anima a probar con unos salmos en lo íntimo de su casa. Lamentablemente también actúa sobre tus hijos, cuando te escuchan hablando mal de los vecinos; o del conductor del auto del lado, al que no le diste la pasada para que se incorporara a la ruta.

Esta semana toma conciencia y aprovecha con amor la oportunidad de sembrar influencias positivas sobre el mundo; sin saber incluso a quién o cómo estás influyendo. Y ten cuidado y precaución con los ojos y oídos que escuchan tus momentos de pesimismo, reactividad o mal carácter. Asumamos con alegría nuestra capacidad de influir luminosamente a los demás; y no dejemos de decidir con conciencia por quién y cómo me dejo influenciar.

Que esta sea una semana donde sembremos Luz y purifiquemos la energía que nos motiva.

Con cariño,

Maestra Ximena Solar

Un mes de Milagros

HOY Jueves 24 de Noviembre con la luna nueva comienza el Rosh Jodesh de Kislev, también conocido bajo el signo de Sagitario. Y con esta luna nueva inauguraremos el mes de los Milagros ¿Quién no necesita un milagro?

Para la Kabbalah un milagro es la capacidad que tiene “cualquier persona” de unirse al Creador para crear para sí mismo, una realidad hasta ahora desconocida para esa persona.
Es maravilloso tener la certeza que todo en nuestras vidas tiene la supervisión amorosa y bondadosa de Dios y que para ÉL no existen medidas pequeñas o inmensas, por lo tanto, podemos confiar nuestras necesidades en sus manos generosas para traer a nuestra realidad todos los milagros que estemos necesitando por muy grandes o pequeños que estimemos: salud para nosotros o seres queridos, resolución de deudas o situaciones dificultosas en lo económico, sanación de problemas familiares que parecen sin solución, etc.

Unirnos al Creador para traer milagros a nuestra vida significa construir un sólida conexión con ÉL mediante la práctica espiritual del agradecimiento, la plegaria, que es la conversación diaria con Hashem, como si la hiciéramos con un amigo a quien le confiáramos nuestros secretos más profundos. Toda práctica lleva tiempo, paciencia y disciplina. Un milagro sobreviene a la existencia gracias a que somos capaces de elevar nuestra energía a la energía que requiere el milagro y eso también se hace mediante la alegría y la extirpación de las quejas de nuestra vida. La queja nos deja en una vibración negativa y dañina, nos ata a la victimización y nos aleja de la sutil y elevada energía de cualquier deseo bueno que queramos ver manifestado en nuestras vidas. Debemos estar alertas ante este ladrón de energía que es la queja constante.

Con Cariño,
Maestra Claudia Vásquez