…Se hace camino al andar. Como dijo el poeta.

Nadie nos enseña a vivir. Nadie nos dice cuál es nuestra misión espiritual ni a qué vinimos al mundo. No nacemos con un manual de instrucciones bajo el brazo para ayudar a nuestros padres en su tarea, ni tampoco nadie nos dice cómo evitar los obstáculos. Nadie nos enseña a no equivocarnos ni a elegir las compañías correctas. No hay manera de tomar las decisiones adecuadas en todos los casos ni de saber lo que es bueno o malo en términos absolutos.

Podemos hacer planes de largo plazo e intentar diseñar nuestro futuro. Pero la verdad es que “no hay camino”. O debiéramos decir, no hay un camino único, sino posibilidades abiertas que se abren o cierra dependiendo de las decisiones que vamos tomando momento a momento. “Se hace camino al andar”.

¿Qué hacer entonces?

No conocemos los planes del Creador, pero sabemos que siempre su plan es el más perfecto. Pareciera entonces que es una buena idea no pretender ser los únicos diseñadores de nuestro futuro y en cambio trazar nuestras rutas con la ayuda del Creador.

Al iniciar la cuenta del Omer, pidamos la ayuda del la Luz, y aprendamos a confiar que el camino en el que estamos es siempre el que nos corresponde

Que tengan una buena semana!

Maestra Carolina Castagneto

Reflexión: El Poder de la gratitud

Estamos en los 10 días más negativos del año, cuya causa se remonta al episodio de los espías enviados por Moshé antes de entrar a la tierra prometida. Moshé manda a 12 espías para que hagan un reporte de la tierra de Israel, para preparar la entrada del pueblo.   El reporte de 10 de ellos es que “había gigantes” habitando la tierra, y eso no fue del gusto del pueblo y por eso lloraron.   Frente a su queja injustificada, El Creador dijo “ya que lloran sin motivo, entonces ahora les daré motivo para llorar”. Esta es la causa que perdiéramos el templo 2 veces: la falta de gratitud por lo que les estaba sucediendo, que era de por sí una bendición, causó que perdieran la bendición reservada para ellos en ese momento, y por tanto deban esperar otros 40 años para que entre la generación siguiente. De acuerdo a las enseñanzas del Rav Arush, sabemos que todo lo que sucede en nuestras vidas está guiado por la mano del Creador, y por tanto todo lo que nos sucede es para nuestro bien.  Esto significa que NO HAY MAL EN EL MUNDO, y que lo que nosotros experimentamos como “mal” es simplemente dolor o incluso una simple diferencia entre la realidad y nuestras expectativas, es simplemente algo que no nos gusta. Experimentar dolor se parece a cuando a uno le llenan la copa de una bebida que no nos gusta y estamos obligados a tomarla.  La bebida es buena pero nos desagrada el gusto, no la queremos tomar.  ¿Cómo hacemos para beber menos de esta copa?  Simple: agradecer.   Cuando alguien vierte bebida en tu copa pero no quieres tomar más de esa bebida, simplemente acostumbramos a decir “gracias” para que quien llena tu copa se detenga.  En la realidad espiritual sucede lo mismo: cuando agradecemos lo “malo” que nos sucede, entonces LA LUZ nos da menos de eso, porque entiende que aceptamos la realidad, que agradecemos por ella, y que por tanto no hay necesidad de más para que hagamos nuestra corrección. Lo inverso también es cierto, cuando El Creador nos da bendiciones que además saben bien, entonces se parece a cuando te llenan la copa de una bebida que te gusta, y entonces te la tomas completa y por lo tanto la Luz te dice ¿quieres más? Y uno contesta “si, por favor, muchas gracias”, y entonces la copa queda llena de nuevo. ¡Que tengamos llena nuestra copa de bendiciones! Cordialmente, Maestro Nicolás Rosenberg.