Sanar lo pendiente y abrirnos a la Luz

Queridos estudiantes, familia espiritual,

Esta semana termina el año en el calendario hebreo y los invito a reflexionar; termina como un libro que hemos escrito juntos con nuestras acciones, pensamientos y emociones.

Cada página guarda momentos de alegría, aprendizajes, pero también heridas, dolores o asuntos que quedaron sin resolver.

Esto no es bueno ni malo. Recordemos que somos seres divinamente imperfectos, y es parte de nuestro proceso de cercanía con la fuente

El cambio de año nos invita a mirar ese libro con amor y sin juicio. La Kabbalah nos enseña que cada pensamiento es una chispa de energía, y que cuando lo iluminamos con conciencia, se transforma en semilla de bendición.

Hoy, al cerrar este ciclo, podemos entregar a la Luz todo aquello que quedó pendiente: las palabras no dichas, los gestos que faltaron, los errores que aún pesan en el corazón. No se trata de borrar, sino de sanar. Como el río que limpia sus aguas al fluir, así nuestra alma se purifica cuando reconocemos y soltamos.

El nuevo año hebreo 5787 abre un portal para sembrar pensamientos más elevados, más alineados con nuestra esencia divina y Dios creador nos espera con los brazos abiertos, con amor, compasión, para que cada que cada uno de nosotros que estamos trabajando en ser nuestra mejor versión pueda decir:

• “Elijo transformar mi sombra en aprendizaje.”
• “Elijo dar Luz a mis pensamientos.”
• “Elijo comenzar este año con un corazón renovado.”

Que este nuevo año queridos sea un renacer, un despertar hacia la plenitud, donde lo pendiente se convierte en oportunidad y lo nuevo en esperanza

Los invito a tomar un par de minutos para ustedes:
cierra tus ojos y piensa en un pendiente, respira profundo e imagina que inhalas esa energía y lo exhalas con amor y lo transformas en Luz, este ejercicio nos ayuda a endulzar nuestro observador sobre nosotros y mirar con Luz y compasión nuestro crecimiento.

Que Hashem los bendiga con todo lo que necesita cada uno

Con mucho cariño
Esther Valenzuela