Ya estamos muy cerca de una de las principales festividades:  Pésaj en Hebreo, Pascua en Español y Passover en Inglés.    Me gusta mucho la palabra en Inglés porque describe muy bien lo que se celebra; es la Fiesta de la Libertad, es “pasar sobre” nuestras limitaciones y así obtener la tan ansiada libertad.

Pero ¿Qué es Libertad?  Este es un concepto tremendamente manoseado y muchas veces malentendido.   Para muchos es la excusa para hacer lo que quieran y enarbolan la Libertad como pretexto para ir tras sus propios deseos.

Desde el punto de vista de la Kabbalah, Libertad es la facultad que proviene como consecuencia de tener Libre Albedrío.  Podemos entender al Libre Albedrío como la facultad no solo de decidir sino de modificar la realidad como producto de nuestra decisión o voluntad.

Desde el punto de vista de la Kabbalah, Libre Albedrío no solo significa la capacidad de decidir y modificar la realidad, sino la facultad de usar este atributo para conectarnos con El Creador.  Si no se usa el Libre Albedrío en esa dirección, nos transformamos en meros “solucionadores de problemas”, que no es más que un pálido reflejo de lo que podemos llegar a ser si usamos esta herramienta para lo que fue dada: para buscar proactivamente la conexión con el Creador y así modificar la realidad desde el 99%.

Cordialmente,

Maestro Nicolás Rosenberg

Reflexión: El Poder de la gratitud

Estamos en los 10 días más negativos del año, cuya causa se remonta al episodio de los espías enviados por Moshé antes de entrar a la tierra prometida. Moshé manda a 12 espías para que hagan un reporte de la tierra de Israel, para preparar la entrada del pueblo.   El reporte de 10 de ellos es que “había gigantes” habitando la tierra, y eso no fue del gusto del pueblo y por eso lloraron.   Frente a su queja injustificada, El Creador dijo “ya que lloran sin motivo, entonces ahora les daré motivo para llorar”. Esta es la causa que perdiéramos el templo 2 veces: la falta de gratitud por lo que les estaba sucediendo, que era de por sí una bendición, causó que perdieran la bendición reservada para ellos en ese momento, y por tanto deban esperar otros 40 años para que entre la generación siguiente. De acuerdo a las enseñanzas del Rav Arush, sabemos que todo lo que sucede en nuestras vidas está guiado por la mano del Creador, y por tanto todo lo que nos sucede es para nuestro bien.  Esto significa que NO HAY MAL EN EL MUNDO, y que lo que nosotros experimentamos como “mal” es simplemente dolor o incluso una simple diferencia entre la realidad y nuestras expectativas, es simplemente algo que no nos gusta. Experimentar dolor se parece a cuando a uno le llenan la copa de una bebida que no nos gusta y estamos obligados a tomarla.  La bebida es buena pero nos desagrada el gusto, no la queremos tomar.  ¿Cómo hacemos para beber menos de esta copa?  Simple: agradecer.   Cuando alguien vierte bebida en tu copa pero no quieres tomar más de esa bebida, simplemente acostumbramos a decir “gracias” para que quien llena tu copa se detenga.  En la realidad espiritual sucede lo mismo: cuando agradecemos lo “malo” que nos sucede, entonces LA LUZ nos da menos de eso, porque entiende que aceptamos la realidad, que agradecemos por ella, y que por tanto no hay necesidad de más para que hagamos nuestra corrección. Lo inverso también es cierto, cuando El Creador nos da bendiciones que además saben bien, entonces se parece a cuando te llenan la copa de una bebida que te gusta, y entonces te la tomas completa y por lo tanto la Luz te dice ¿quieres más? Y uno contesta “si, por favor, muchas gracias”, y entonces la copa queda llena de nuevo. ¡Que tengamos llena nuestra copa de bendiciones! Cordialmente, Maestro Nicolás Rosenberg.