Espiritualmente, nos encontramos en la mitad del período de las 3 semanas más desafiantes del año; y como buenos kabbalistas, usamos esta información al servicio de la Luz. Esta semana cambia el ciclo del mes de Tammuz (o mes de Cáncer) al mes de Av (o Leo); y con ello; cambia la energía de la semana, de donde tomaremos información valiosa para inyectar Luz esta semana.

La mística del calendario hebreo nos enseña que durante el mes de Av (que se inicia este martes); nos enfocamos en corregir el sentido espiritual de la escucha; es decir, tenemos la oportunidad de rectificar cómo escuchar correctamente desde la perspectiva espiritual. Lo primero que te proponemos esta semana, por lo tanto, es recordar la importancia de filtrar lo que escuchamos con mucha conciencia, y dejar de prestar oídos a habladurías y chismes, y a informaciones falsas, inútiles o negativas; que causan mucho daño espiritual a nuestra alma y a la de los demás.

Si logramos avances en esto, sentiremos mayor liviandad y recuperaremos un mayor acceso a Luz, así como contaremos con más tiempo y espacio para dedicarnos a escuchar lo que es bueno y luminoso, y avanzar en la mayor rectificación de la escucha. Entonces ¿cuál es el siguiente paso?

“Escuchar” en hebreo significa “entender”, es decir, no sólo oír, sino que integrar dentro de la propia conciencia (con el corazón, no sólo con la mente).

Esta semana, además de filtrar lo que escuchas, busca activamente escuchar con tu corazón y tu mente aquello que es verdad espiritualmente, y permite que esta sabiduría limpia y pura ingrese a tu conciencia y se quede a vivir contigo; te transforme; te ilumine. Asiste y escucha clases de kabbalah; lee en voz alta la Toráh, los salmos y otros textos sagrados; y escúchalos, permitiendo que esa verdad luminosa penetre dentro de ti y se haga tuya. Alimentemos nuestra alma con la verdad que Hashem nos regala; y comparte solo Luz esta semana, para que también quienes te escuchen, reciban esta bendición de escuchar lo que es verdad.

Que Hashem nos permita escuchar y reconocer Su Verdad esta semana y siempre, y compartirla con amor con otros; para el bien de todo nuestro mundo.

Con cariño,

Maestra Ximena Solar

Reflexión: El Poder de la gratitud

Estamos en los 10 días más negativos del año, cuya causa se remonta al episodio de los espías enviados por Moshé antes de entrar a la tierra prometida. Moshé manda a 12 espías para que hagan un reporte de la tierra de Israel, para preparar la entrada del pueblo.   El reporte de 10 de ellos es que “había gigantes” habitando la tierra, y eso no fue del gusto del pueblo y por eso lloraron.   Frente a su queja injustificada, El Creador dijo “ya que lloran sin motivo, entonces ahora les daré motivo para llorar”. Esta es la causa que perdiéramos el templo 2 veces: la falta de gratitud por lo que les estaba sucediendo, que era de por sí una bendición, causó que perdieran la bendición reservada para ellos en ese momento, y por tanto deban esperar otros 40 años para que entre la generación siguiente. De acuerdo a las enseñanzas del Rav Arush, sabemos que todo lo que sucede en nuestras vidas está guiado por la mano del Creador, y por tanto todo lo que nos sucede es para nuestro bien.  Esto significa que NO HAY MAL EN EL MUNDO, y que lo que nosotros experimentamos como “mal” es simplemente dolor o incluso una simple diferencia entre la realidad y nuestras expectativas, es simplemente algo que no nos gusta. Experimentar dolor se parece a cuando a uno le llenan la copa de una bebida que no nos gusta y estamos obligados a tomarla.  La bebida es buena pero nos desagrada el gusto, no la queremos tomar.  ¿Cómo hacemos para beber menos de esta copa?  Simple: agradecer.   Cuando alguien vierte bebida en tu copa pero no quieres tomar más de esa bebida, simplemente acostumbramos a decir “gracias” para que quien llena tu copa se detenga.  En la realidad espiritual sucede lo mismo: cuando agradecemos lo “malo” que nos sucede, entonces LA LUZ nos da menos de eso, porque entiende que aceptamos la realidad, que agradecemos por ella, y que por tanto no hay necesidad de más para que hagamos nuestra corrección. Lo inverso también es cierto, cuando El Creador nos da bendiciones que además saben bien, entonces se parece a cuando te llenan la copa de una bebida que te gusta, y entonces te la tomas completa y por lo tanto la Luz te dice ¿quieres más? Y uno contesta “si, por favor, muchas gracias”, y entonces la copa queda llena de nuevo. ¡Que tengamos llena nuestra copa de bendiciones! Cordialmente, Maestro Nicolás Rosenberg.