La manifestación espiritual en un mundo físico

Nos preguntamos en Kabbalah ¿podemos manifestar en este mundo físico, lo relacionado con nuestro recipiente espiritual? 
Y nos responden los sabios que Hashem no tiene límites al darnos su luz y sabiduría, todo lo contrario, nos dicen que es un DAR infinito, y nosotros en este plano, tenemos la virtud y los atributos para poder contener toda esa energía constante.
¿Qué debemos hacer?: AMPLIAR NUESTRO RECIPIENTE

La bendición divina es como una gran catarata. Es una fuente infinita que NUNCA se acaba. Ahora la pregunta es ¿Cuánto podemos contener?, va a depender del tamaño de nuestra alma y es importante saber que  nuestra alma tiene la cualidad de ampliarse para sí misma, es decir, conectar con nuestros niveles de alma más elevados y conectados con la fuente.
Nos enseña el sagrado Zohar que “el ser humano se comporta en el mundo físico y evoluciona en este mundo físico en función de cuánta sabiduría ha podido contener en su alma, y en función a esta sabiduría podrá influir e impactar en otros seres humanos de este mundo”.
Si no trabajamos nuestra parte espiritual del ser podemos ser presos de emociones bajas como el egoísmo, la envidia, la tristeza.
En cambio el trabajo DIARIO de ampliar nuestro recipiente energético nos garantiza aumentar nuestra frecuencia y conectar con emociones amorosas como la bondad, la generosidad, la empatía y el querer ocuparme de otros.
Los invito a dedicar un momento cada día al estudio de la Kabbalah, hacer Meditación, Hitbodeduth, comunicarse con los cielos y permitirse la dulzura de conectar con la Fuente. El nombre de dios n°19 “Comunicarse con Dios” (Lamed Vav Vav) nos ayuda a conectar con Hashem y ampliar nuestra vasija de Luz.
Con mucho cariño,
Esther Valenzuela


Destino, Libre Albedrío y el Amor

Dicen los maestros de kabbalah que el reto más difícil que podemos tener: “es estar conectado con la vida pase lo que pase” y nos agregan que debemos estar dispuestos a ver las situaciones que nos ocurren con los ojos del alma y no con los ojos de los sentidos (mente racional o el 1%).

Hay personas que hacen de todo y no les ocurren milagros, y personas que apenas realizan una pequeña acción y tienen milagros asombrosos.

Lo que pasa, dicen los sabios, es que necesitamos estar abiertos a captar la vida y no ser controladores (queremos controlar todo excepto a nosotros mismos).

La buena noticia es que si podemos cambiar todo. El destino está creado para ser cambiado o para ser aceptado, ¿Qué quiere decir?: Que para cambiar el destino primero hay que aceptarlo. Destino que tiene que ver con logros, familia, salud, dinero, incluso con vidas pasadas.

¿Y el libre albedrío? El libre albedrío es el momento cuando no queremos perder algo, es el momento de decisión cuando ocurre algo que nos quiere sacar de nuestra zona de confort, en ese momento, dicen los sabios, podemos cambiar algo.

Las oportunidades son las cosas incómodas, debemos abrir los ojos y ver que son oportunidades que manda El Creador, La Luz infinita.

Como conclusión, 3 pasos para cambiar el destino:

  1. Aceptar mi  destino, mi situación, estoy contento no hay error.
  2. Hacer lo incómodo, no quedarme en la zona de confort , salir de nuestro sistema de creencias en el que nacimos, en la que nos educamos y crecimos.
  3. Finalmente, dicen los Maestros que debemos pensar que en cada minuto puede ocurrir lo imposible, necesitamos soltar la percepción robótica de la realidad y saber que la única verdad es que este mundo fue Creado para y en la Energía del Amor.

Podemos meditar en el nombre de Dios 12 “Amor Incondicional”. En la secuencia de letras de este divino nombre se encuentra la tecnología para activar la fuerza del amor que es el arma de la Luz para erradicar todas las formas de oscuridad:

 

Todas las bendiciones,

 Gabriel Silva, Estudiante e Instructor de Kabbalah

Ser socios de la Luz

Las últimas semanas han estado llenas de eventos y festividades espiritualmente trascendentes. Tuvimos un mes completo de limpieza espiritual (Elul/Virgo) donde purificamos nuestra alma a través de acciones positivas, actualizamos la conciencia de las correcciones que nos toca resolver y nos conectamos con la versión de nosotros mismos que queremos alcanzar en el nuevo año. ¡Que ya llegó! En el último Rosh Hashaná (26 y 27 de septiembre), la humanidad entró en el ciclo anual 5783 y en los Cielos se estableció para cada ser humano, lo que se desplegará para cada uno a lo largo del ciclo anual. Si mantuvimos en alto nuestra conexión y coherencia espiritual, en Yom Kippur pudimos mejorar aún más las perspectivas de un año bueno y luminoso. ¿Y ahora qué?

Esta semana, el judaísmo se encuentra celebrando otras festividades (Sucot, Shimimi Atzeret, Simjá Toráh), que todas tienen en común mantener la conexión amorosa con nuestro Creador y disfrutar de su cercanía; comprometiéndonos desde el inicio del año a encarnar nuestra mejor versión en este nuevo ciclo.

El mes de Tishrei (Libra) es un mes maravilloso, donde tenemos el potencial de conectarnos con mucha Luz y abrirnos a recibir a HaShem en nuestro corazón. Un corazón renovado en un alma renovada, porque estamos en un nuevo año y todo comienza de nuevo.

No te desconectes. Disfruta la cercanía simple y cotidiana con HaShem. Regálate espacios a diario con El. Háblale. Descubre Su Presencia en cada regalo cotidiano que recibes. Mantente realizando actos de bondad y disfrutando de ser Su socio en este mundo. Recuerda tus anhelos de ser una mejor versión y vívela a diario, de la forma que te sea posible. Se feliz con lo que tienes; disfruta y agradece tu vida, tu salud, el amor y todas tus bendiciones. Permite que HaShem te hable, te guíe y te acompañe.

Se conciente del valor de cada día de este mes. Transforma este inicio del año, en pura Luz que se encarne en tu ser para todo el ciclo y te permita brillar para compartir Luz todo el año, con alegría, emunáh, entusiasmo y la confianza de que, si te mantienes cerquita de El Creador, serás capaz de crecer y desarrollar tu potencial con mucho amor y la mejor compañía; para beneficio del mundo completo. ¡¡Que así sea para todos!!

Con cariño,

Maestra Ximena Solar

Los días del Retorno: una gran oportunidad

Acabamos de celebrar Rosh Hashaná los días 26 y 27 de Septiembre y el libro de la vida se ha abierto para inscribirnos con todos los eventos que nos sucederán este nuevo año 5783. Han sido dos días de Juicio Divino donde nuestras acciones han sido sopesadas en la balanza celestial y en virtud de nuestros méritos, se han decretado las bendiciones para nuestra vida: salud, amor, sustento, paz, sabiduría, hijos, nuevos comienzos, cierres de ciclos, etc. 
Nuestros sabios nos dicen que el libro de la vida aún está abierto y que los decretos se sellarán el día de Yom Kipur (5 de Octubre), es por esto, que se nos presenta una oportunidad única para realizar acciones que nos hagan meritorios y así atraer la bondad Divina y sellar nuestro libro con felicidad. Los 7 días entre Rosh Hashaná y Yom Kipur (28 de sept. al 4 de oct.) son llamados los Días del Retorno pues tenemos la maravillosa instancia para volver a conectar con Di´s, Quién nos está esperando con su misericordia e infinita bondad. 
¿Qué debemos hacer estos días? 
Teshuvá: que significa “retornar”, mediante el perdón, volver al momento anterior a aquel donde cometiste una transgresión contra ti mismo, tu prójimo, el mundo. Teshuvá se traduce también como arrepentimiento, puesto que debemos sentir el dolor causado y ofrecer una reparación y sinceras disculpas.
Tefilá: plegarias, hablar con HaShem, pedir por nuestras necesidades, agradecer, alabar.
Tzedaká: se traduce como justicia, puesto que con tu caridad hacia los pobres reparas en algún nivel las injusticias cometidas.
Obras de Jesed: actos de bondad, sé amable, sonríe, agradece, visita enfermos, llama a tus seres queridos y amigos, tiende una mano a quien lo necesite. 
Que todos seamos sellados en el libro de la vida con plenitud y abundancia.
Con Cariño,
Maestra Claudia Vásquez

Todos somos seres ascendidos en potencia

Esta poderosa afirmación no es mía. La escuché de una ex alumna de nuestra Fundación Kabbalah. Y contiene una verdad que es de una claridad brutal. No sólo es posible para cada un@ de nosotr@s  alcanzar un alto grado de maestría espiritual. Más allá de eso: Debemos actuar en nuestra vida cotidiana como si ese fuera nuestro destino inevitable. Porque lo es. Así como es inevitable vivir para siempre, igualmente inevitable es regresar a la fuente. Ese es precisamente el objetivo de la creación.

Cuando escuchamos frases motivadoras del estilo “actúa a cada momento como si todo lo que hagas esté destinado al éxito”, la verdad es que cuesta un poco pensar que siempre nos va a ir bien en todo. Sin embargo, con la frase que titula esta reflexión es distinto. Si nos vamos al corazón mismo de las enseñanzas de la Kabbalah, sabemos que una parte de nuestra alma, la Neshamá, está permanentemente conectada con el Padre, pues de Él proviene. Y el destino de todo ser encarnado es regresar a él en plenitud. Siendo así las cosas, la afirmación inicial no suena como algo imposible, aunque sí, muy lejano. Es difícil vernos a nosotr@s mism@s como seres ascendidos cuando nos vestimos y desayunamos por las mañanas, con sueño y ganas de volver a la cama.

Integrar la realidad humana de Maljut es un paso indispensable en los múltiples caminos de ida, vuelta, y nuevamente ida y vuelta de nuestra rueda de almas. Y el hecho de que estemos pasando por Maljut en nada desmerece el hecho que tarde o temprano volveremos a Keter. Pues de allí venimos.

Con amor,

Maestra Carolina Castagneto

Los polos como el camino al Balance

Aprendemos en Kabbalah la importancia y el tremendo regalo que son los polos opuestos como el complemento perfecto para el Balance y Equilibrio de la Creación. Muestra de ello es la estructura del Arbol de la Vida Etz Jaim, el ADN cósmico de Todo lo que Es, que nos revela las 3 columnas que lo conforman, y el equilibrio que solo se logra mediante atributos opuestos complementarios y una columna central que se refuerza mediante el balance de los mismos.
Esta Sabiduría que pareciera tan abstracta la podemos integrar al observar cómo se complementan la intuición con la comprensión, la entrega con la vasija que pueda contener dicha entrega, la persistencia con la humildad y confianza, y nos regala la posibilidad de apreciar la polaridad que, en la medida que se afina, nos permite conectar con la Plenitud y la Completitud.
Simple y desafiante a la vez: mirarnos internamente con nuestras polaridades, mirar a nuestros prójimos como un polo opuesto y poder Reconocernos, Aceptarnos, Apreciarnos y buscar de qué modo esta polaridad que constituimos puede Ser un Balance en perfección en la medida que honramos la mirada que nos desafía y nos invita a pararnos en un “otro lugar”.
Que tengamos la generosidad con nosotros mismos y con nuestros polos opuestos de buscar el espacio de complemento y completitud para el Balance del Todo en nuestros tiempos en Bendición.
Un gran abrazo y Bendiciones,
Maestra Diana Yael Rubinstein Muchnik

Enamorándose en Elul

¿Qué tiene que ver el amor con esto?

El mes de Elul es un acrónimo de un versículo del Cantar de los Cantares: “Aní leDodí veDodí li”, “Yo soy para mi Querido y mi Querido es para mí”. Este concepto –amar a Dios y sentir Su amor por nosotros- es un tema central del mes de Elul. ¡Pero este mes no tiene ni una sola festividad que hable acerca del amor! ¿Qué es lo que tiene este mes que representa la relación de amor entre Dios y nosotros?

Todos sabemos sobre el amor natural que un padre siente por su hijo. Incluso antes de nacer, la madre está dando de sí misma, literalmente, y el dar nunca acaba.

¿Pero qué hay sobre el amor de un niño por sus padres? ¿Cuándo es que el niño comienza realmente a amar a sus padres?

Descubrí la respuesta cuando nació mi hijo mayor. El agotamiento físico y emocional de cuidar a un recién nacido –uno que le gustaba llorar y no le gustaba dormir- no se parecía a nada con lo que mi esposa ni yo nos hubiéramos enfrentado antes. Pensando en todo lo que nuestros padres habían hecho por nosotros –¡felizmente!- no había manera de que alguna vez pudiéramos pagarles de vuelta. La enormidad de su cuidado por nosotros era más grande que nosotros mismos. En esas primeras semanas después del parto de nuestro primer hijo en que pasamos de ser hijos a ser padres, nuestro amor y nuestra apreciación por nuestros propios padres también cambió.

Cuando un hijo se convierte en padre, y vive en carne propia todo lo que sus padres hicieron por él, es cuando el chico comienza realmente a amar y apreciar a sus padres. El amor del chico por sus padres crecerá tanto como crezca su reconocimiento de lo que sus padres han hecho por él.

El rabino Shlomo Wolbe escribe: “La gratitud despierta el amor en el receptor y lo hace florecer naturalmente en el dador también”.

Esta es la clave para entender la experiencia de amor en el mes de Elul.

Cada año en Rosh Hashaná y Iom Kipur, presentamos humildemente nuestras plegarias y súplicas a Dios, rogando ser inscritos y firmados para un buen año. Después de que la temporada de las Altas Fiestas llega a su fin, vivimos el resto del año a medida que se va revelando nuestro destino. Pero es en este último punto del año, en el mes final, que podemos mirar hacia atrás y ver todo el año pasado revelado ante nosotros. Es en este momento cuando podemos apreciar por completo que fuimos firmados en el Libro de la Vida el año anterior. Podemos ver la miríada de bendiciones que Dios amontonó sobre nosotros y sobre nuestros seres queridos. Y mientras más saboreamos los detalles de las bendiciones que Dios nos concedió, más crecerá nuestra apreciación.

En Elul cerramos el círculo, volviendo al punto en el que estábamos al comienzo, y vemos con una perspectiva más profunda el enorme regalo de amor con el que Dios nos ha bendecido. En ese momento de gratitud hacia Él, podemos sentir un gran amor por Él. Yo soy para mi Querido y mi Querido es para mí.

En cada una de nuestras relaciones –en el matrimonio, las amistades, los negocios- tenemos una pericia natural para ver lo que los demás están haciendo mal. Tenemos que hacer un esfuerzo para enfocarnos en lo que está bien. Sólo cuando re-entrenemos nuestros ojos para ver cuánto los demás están haciendo por nosotros, entonces, crecerán nuestros sentimientos de gratitud y amor hacia ellos.

El rabino Wolbe recomienda ejercitar diariamente para fortalecer nuestro “músculo de gratitud”. El ejercicio más poderoso es un reconocimiento verbal de la bondad de otra persona. Practica tres veces al día diciéndole gracias a la gente que hace bondad contigo todos los días. Y si te fijas con mucho cuidado, verás que hay oportunidades de sobra. Está el cartero que reparte la correspondencia, la cajera que registra nuestra comida en el supermercado, y el vendedor en la tienda que nos ayuda a encontrar lo que necesitamos. En realidad, estamos recibiendo todo el tiempo –de Dios y de los demás, y tenemos muchísimo por lo que estar agradecidos.

Utilicemos este Elul como una oportunidad para reconocer la bondad que los demás hacen por nosotros, y especialmente para reflexionar sobre cuánto ha hecho Dios por nosotros en los últimos 12 meses. Que nuestros corazones estén llenos de amor y apreciación por Dios, y que todos seamos inscritos en el Libro de la Vida.

 

vía aishlatino.com

¿Cómo crecer realmente durante el mes de Elul?

Nadie puede ayudarte a menos que tú tomes responsabilidad por ti mismo.

Un hombre piadoso se encontró con un grupo de soldados que volvían triunfantes de una gran batalla, emocionados por la victoria.

─Han vuelto victoriosos de una lucha menor ─les dijo─. Ahora prepárense para la batalla importante.

─¿Y cuál es esa batalla importante? ─le preguntaron.

─La guerra interior, contra de la inclinación al mal. Esa es la guerra principal. Acaban de volver de tres semanas de intensa lucha y el enemigo ha sido derrotado. Pero la lucha contra la demencia del iétzer hará nunca termina. Incluso después de 100 derrotas, nunca te deja tranquilo. La batalla es constante. No descansará hasta haberte matado. Apenas bajes la guardia, te golpeará e intentará destruirte por completo.

─En una guerra típica hay una línea de fuego. En ocasiones estás rodeado, pero por lo menos sabes dónde está el enemigo. Sin embargo, el iétzer hará es un experto en disfraces. Sabe cómo enmascarar las ilusiones para que parezcan realidad, cómo racionalizar el mal para que parezca que es el bien. Es tan engañoso que sabe cómo hacer que te dañes a ti mismo y a tu familia sin que te des cuenta.

Estamos en medio del mes de Elul, y es el momento de intensificar la lucha contra el iétzer hará y reabastecer nuestra reserva de armas.

El primer plan de ataque del enemigo es derrumbar nuestro sentido de responsabilidad personal y hacer que lo depositemos en manos de otras personas. Uno piensa: “Que mis maestros me inspiren” o “Que mi rabino me diga sobre qué tengo que trabajar”.

Deja de esperar que alguien te diga qué tienes que cambiar durante Elul. Eres responsable de ti mismo. Debes hacer la introspección necesaria, conectarte contigo mismo, y determinar en qué tienes que trabajar. Como dice la Mishná: “Im ein aní li, ¿mi li? – Si yo no estoy para mí, ¿Quién lo estará?” (Pirkei Avot 1:14). Nadie puede ayudarte a crecer a menos que asumas la responsabilidad por ti mismo. Tus maestros pueden darte las mejores herramientas del mundo para la auto-transformación, pero si no asumes la responsabilidad por tu propia vida, las dejarás en el armario.

Debes aclarar qué significa para ti la vida. ¿Qué quieres lograr este nuevo año? ¿Qué estás comprometido a trabajar? Si no tomas estas decisiones, te engañarás fácilmente pensando que te preparas para Rosh Hashaná como corresponde, escuchando algunas clases inspiradoras de musar y esperando que, de alguna forma, esos grandes rabinos te hagan grande a ti.

Nadie puede hacerte grandioso. Nadie puede convertirte en un lamdán (un estudiante analítico de la Toráh) ni en alguien que sabe el Shas. No hay atajos, eres el único responsable de tu propio crecimiento y estudio. Fortalécete y deja de apoyarte en los demás. Nadie puede hacerlo por ti.

Juicio y amor

El mes de elul presenta una paradoja. Por un lado, es el tiempo de aní ledodí vedodí li – yo soy de mi Amado y mi Amado es mío, un acrónimo de elul. Es una época en la cual sentimos el intenso amor y la cercanía de Hashem. Sin embargo, elul es también el tiempo para prepararse para Rosh Hashaná, cuando se abren el Libro de la Vida y el Libro de la Muerte y el Rey del universo nos juzga, decidiendo quién vivirá y quién morirá, quién tendrá cáncer y quién sanará, quién será aplastado en un accidente y quién sobrevivirá. Aparentemente hay una contradicción entre aní ledodí vedodí li y el Día del Juicio. ¿Cómo se relacionan?

El Ramjal encapsula en un solo párrafo el sentido de nuestra existencia y, al hacerlo, nos da la respuesta. En Dérej Hashem (1:4:6) escribe: “El objetivo fundamental del servicio a Dios es que el ser humano se dirija constantemente a su Creador, para comprender que fue creado con el único objetivo de apegarse a su Él…” Todo lo que nos ocurre en este mundo tiene un único objetivo: que nos acerquemos a Dios; que sintamos que “yo soy de mi Amado y mi Amado es mío”. El judío entiende que todo lo que Hashem hace es para su bien; es una expresión de Su amor. Todo juicio, ya sea una ganancia inesperada o una bancarrota, es exactamente lo que necesitamos para acercarnos a Él. Aní ledodí vedodí li, si amas a Dios y aprecias que es tu Padre, entonces vedodí li, verás que Dios te ama y que todo lo que hace es para tu bien. Pero si no aprecias lo que Hashem ha hecho por ti y, en cambio, tienes quejas, creerás erróneamente que no te ama.

El Ramjal describe el objetivo de la guerra contra el iétzer hará“El hombre sólo fue puesto en este mundo para superar a su inclinación al mal y subyugarse a su Creador mediante la fuerza de su intelecto. Debe superar sus deseos y tendencias físicas, y dirigir todas sus actividades hacia el logro de este propósito [de acercarse a Dios]” (Ibíd.). De nosotros depende elegir aferrarnos a Hashem derrotando a nuestro iétzer hará y elevándonos sobre las vanidades y la confusión del mundo.

El estudio de la Toráh

A continuación, el Ramjal identifica el arma principal que Hashem nos dio para luchar contra el iétzer hará y lograr nuestro objetivo: “Dios nos dio un medio que es mejor que cualquier otra cosa para acercar al hombre a Dios, y este es el estudio de la Toráh”(1:4:9). No hay nada más poderoso que estudiar las instrucciones de Hashem para la vida. Estas son las palabras de nuestro Creador.

Elul es el momento para examinar tus objetivos e intereses. ¿Por qué estudias Toráh? Asegúrate de hacerlo por las razones correctas. Mantenlo puro.

El shofar suena, te acercas a Iom Ha-din, el ‘Día del Juicio’. Estás en guerra. El enemigo está en la puerta. Ahora es el momento de fortalecer tu decisión de luchar la gran batalla contra el iétzer hará. Es hora de asumir la responsabilidad por cada aspecto de tu vida, de reconectarte al amor constante de Hashem y de intensificar tu determinación para estudiar Toráh con pureza, para cumplir la voluntad de Hashem. Nadie puede hacerlo por ti.

por Rav Noaj Weinberg zt”l vía aishlatino.com

Elul: Cómo cambiar el mundo de forma realista

Comienza pensando en pequeño, y de esa forma cambiarás tú y tu propio mundo.

¿Te sientes deprimido por el estado del mundo? ¿Te cuesta leer los periódicos con todas las tragedias que se convirtieron en parte de nuestra vida cotidiana?

Bueno, llegó el mes de Elul, el mes donde se toca cada día el shofar para recordarnos que faltan sólo cuatro breves semanas para Rosh Hashaná y que tenemos que tomar con seriedad nuestra responsabilidad personal y hacer lo que debemos para que el próximo año sea mejor.

Dada la inmensidad de nuestros problemas, ¿cómo podemos hacer algo que marque alguna diferencia? ¿Alguien puede imaginar que personalmente puede hacer algo para cambiar el mundo?

En respuesta a esta pregunta, el judaísmo da una respuesta sorprendente. Maimónides lo ilustró gráficamente. En sus Leyes de la Teshuvá, Maimónides enseña que cada persona tiene que pensar que cuando Dios juzga al mundo en su revisión anual antes de las Altas Fiestas, Él encuentra un equilibro perfecto entre los actos buenos y malos. El juicio Divino aguarda con el decreto final hasta que tú entras en la ecuación. Si también tus actos se encuentran en perfecto equilibrio entre lo bueno y lo malo, entonces sólo un acto más bueno, sin importar cuán pequeño sea, llevará a que el juicio sea favorable, lo cual a la vez decidirá el destino de toda la humanidad.

Puede parecer inverosímil. Sin embargo, el más grande filosofo del pueblo judío no dudó en expresarlo de esta manera para inculcar en cada uno la verdad de que cada persona marca la diferencia y que cada uno de nuestros actos tiene consecuencias en la balanza del juicio Divino.

Por eso pienso que el consejo más importante que le puedo dar a cualquiera cuando pienso en formas de cambiar el mundo al comenzar el mes de Elul, se condensa en tres palabras: piensa en pequeño.

Hace unos pocos años, Mohamed Yunus ganó el premio Nobel de la paz por transformar el concepto de pensar en pequeño en una gran innovación que ya revolucionó el sistema bancario, así como las vidas de millones de personas. En el año 1974 Bangladesh se vio devastada por una inundación seguida de una terrible hambruna. Yunus decidió prestar 27 dólares sin ninguna garantía a un grupo de mujeres de la ciudad de Joba, cerca de la universidad donde él trabajaba como profesor. Allí, las mujeres hacían cestas de bambú, pero se veían obligadas a venderlas a precios tan bajos que apenas pagaban el costo del material. Nunca podían comprar grandes cantidades de material por falta de capital. Yunus dio inicio a lo que ahora se conoce como ‘microcrédito’, permitiendo que personas pobres, ansiosas de desarrollar sus pequeñas empresas, tuvieran éxito.

Con la pequeña suma de dinero que recibieron, ellas fueron capaces de financiar su trabajo y establecerse. Así nació la ‘microfinanza’ o ‘microcrédito’. El hecho de “pensar en pequeño”, algo que nunca antes se había puesto en práctica, creó una nueva forma de vida y de oportunidades. Un pequeño acto cambió el equilibrio de la balanza y gracias a eso hoy prosperan millones de personas. También hay otra forma de pensar en pequeño. Esta queda bellamente expresada en una historia que cuentan en nombre del Jafetz Jaim.

Una vez le preguntaron al Jafetz Jaim cómo pudo tener tanto impacto en el mundo judío. Él respondió: “Originalmente quería cambiar el mundo, pero fracasé. Entonces decidí limitar mis esfuerzos y sólo influir sobre la comunidad judía de Polonia, pero también con eso fracasé. Entonces decidí apuntar a mi comunidad en Radin, pero no tuve mucho éxito. A continuación me esforcé para cambiar a mi familia y también con eso fracasé. Finalmente decidí cambiarme a mí mismo y así fue como logré tener tanto impacto sobre el mundo judío”.

Leo Tolstoy llegó a la misma conclusión. “Todos piensan en cambiar el mundo, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo”, escribió. Por eso el mundo continúa con sus miles de defectos; todos se quejan sobre los pecados comunes de los demás y prestan poca atención a ellos mismos.

La mayoría de las personas desean cambiar el mundo para mejorar sus vidas, pero el mundo que primero necesitan cambiar es el que está dentro de ellos mismos.

En la actualidad hay un movimiento que llevó el concepto todavía un paso más adelante en la práctica. Ellos no se ocupan de los grandes temas, temas sobre los que realísticamente la mayoría no podemos influir, sino que se dedican a las interacciones pequeñas de todos los días, las que de hecho definen nuestra vida cotidiana. Esto se llama los “pequeños actos de bondad” y me gustan precisamente porque sus exigencias son muy simples, sin embargo si se las practicara universalmente, eso cambiaría nuestras vidas.

Las sugerencias son simples. Elige una o una docena:

  • Dar un cumplido genuino a alguien por lo menos una vez al día.
  • Escribir lo que valoras sobre otro miembro de tu familia y compartirlo.
  • Revisar cómo se siente alguien que está enfermo.
  • Preguntar si podemos ayudar a alguien que está atravesando un momento difícil de su vida en este mismo momento.
  • Prestarle tu vehículo a alguien que no tiene auto para que pueda hacer sus compras.
  • Escribir una tarjeta para alguien especial.
  • Enviar anónimamente flores a un paciente en un hospital.
  • Pedirle a una persona mayor que te cuente su historia y realmente escucharla.
  • Ofrecerte a pagar la cuenta del almacén de otra persona.
  • Donar para una persona sin casa, quizás darle un poco de comida.
  • Dejar una propina generosa a quien te atendió amablemente.
  • Darle a alguien un libro que ya no necesitas.
  • Llamar sin ninguna razón especial a tus padres o abuelos.
  • Ofrecer tu ayuda como voluntario para tu comunidad.

Los planes grandiosos son maravillosos, pero rara vez logramos concretarlos. Las ideas impresionantes para cambiar el mundo por cierto son impresionantes, pero con frecuencia también son poco prácticas e irrealizables. Por lo tanto, quizás este año antes de Rosh Hashaná, podemos disminuir nuestras ambiciones, pensar en pequeño y de esta manera cambiar nosotros mismos y cambiar por completo nuestro mundo.

por Rav Benjamín Blech vía aishlatino.com

Un mes alegre para un año feliz

Estamos en el inicio del mes de Elul o Virgo del Calendario Hebreo y será maravilloso partir poniéndonos felices de la tremenda oportunidad que tenemos por delante. ¿De donde viene esa alegría? En este mes HaShem nos da la oportunidad de rectificar nuestras faltas y cerrar el año (si, este es el último mes del año…) con acciones de bondad, arrepentimiento y perdón. Y para ello, el Creador se acerca a cada uno de nosotros y nos ayuda muy de cerca para que lo logremos de la mejor manera; con mucho amor.

Desde esta semana y por un mes, nos inspiramos en los nativos de virgo y nos ponemos puntillosos y detallistas para rectificar nuestra alma; actuamos en lo concreto y nos planificamos bien para aprovechar el mes completo. Te damos algunas sugerencias para que partamos con toda la energía y el entusiasmo: utiliza la información para planificar tu mes:

  • Tiempo de Balances. Haz una revisión de lo que fue tu vida en el último año. Balances e inventarios. Con que partí, con que termino. Ganancias y pérdidas. Avances, logros, retrocesos. Agradece todo lo bueno y también todo aquello que no salió como lo previste. Recoge los aprendizajes y proyecta el año que deseas para ti desde lo que eres hoy.
  • Temporada de limpieza espiritual. Tiempo para aprovechar de despejar los pendientes, sacar la basura y lo que ya no tiene sentido en nuestras vidas, hacernos cargo de lo olvidado y abandonado, y reparar lo roto. Cumple tus promesas, resuelve lo pendiente, y dale tiempo a esas acciones que pospusiste tantas veces. Despejar para tener espacio para lo nuevo, y proyectar una nueva vida, un nuevo inicio, como desde cero; es una hermosa energía para cerrar este ciclo e ir al encuentro del próximo.
  • Activar todo el mes las 3 “T”. Este mes (y siempre) es esencial para nuestra alma la presencia de la “Tzedaká” -acciones de generosidad y dar-, “Tefilá” o plegaria y “Teshuvá”; procesos de autoanálisis y corrección a través de la toma de conciencia de nuestros errores y necesidades de corrección. Que ello te lleve a lo que es bueno: pedir perdón a otros y a ti mismo; corregir errores; asumir nuevos compromisos de cambio y reparar lo que esté a tu alcance.

No temas si los días y semanas que vienen te presentan situaciones difíciles. Es una de las buenas señales que HaShem pone ante nuestros ojos respecto a cosas que debemos mirar o hacernos cargo. Mantén tu conciencia abierta a llamadas de atención, despertares de nuestra alma, nuevos deseos, ideas o proyectos. Necesidad de cierres, o de retomar situaciones abandonadas. Cada uno tiene su propio escenario personal entre el Creador y su Alma. No te asustes, ni pierdas la calma o la fe. Más bien, todo lo contrario. Entusiasmémonos con esta tremenda oportunidad de construir un año completo más luminoso y feliz para nosotros y la comunidad de almas a las que pertenecemos.

Que desde el inicio tengamos el mérito de acercarnos al Creador; y con pleno apego a nuestra alma, seamos capaces de llegar más limpios; livianos y luminosos al día de Rosh Hashaná, el año nuevo del alma; abiertos a construir una vida nueva, más luminosa y llena de bendiciones, dulzura y nuevas oportunidades; con ayuda del Creador. Si te tomas este mes con alegría y conciencia tendrás sin duda, un año feliz. ¡¡¡Que así sea para todos!!!

Con cariño,

Maestra Ximena Solar