El lado oscuro de la Perfección - Parte 1 - Fundación Kabbalah

El lado oscuro de la Perfección – Parte 1

Todos declaramos desear realizar nuestras tareas y actividades lo mejor posible. Difícil no estar de acuerdo con esa legítima aspiración.  Entonces ¿Cómo es posible que “lo perfecto sea enemigo de lo bueno”?. El problema no es la “perfección” en sí, sino la idea que nosotros tenemos de lo que “perfección” significa.

Muchos de ustedes conocen (o son) alguno de estos personajes:

  • El mateo del curso que es el favorito del profesor pero al cual los compañeros no quieren tanto,
  • Ese colega de la oficina que se gana todos los ascensos pero hace quedar mal a los que no destacan como él,
  • Esa pareja perfecta que hace feliz al otro, pero hace que éste corra cada vez que abre la boca,
  • Ese padre que nunca tiene un problema con sus hijos, pero al cual éstos temen o evitan,
  • Finalmente, aquel que tiene una vida espiritual intensa y plagada de estudio y oración, pero que juzga a aquellos que no son como él

¿Se entiende el punto?

La gran pregunta no es si vale la pena buscar la perfección, sino para qué tendríamos que hacerlo. Detrás de todo sincero anhelo de mejora hay una motivación que no siempre es tan altruista como parece.  La lista es larga y cada cual deberá hacer una introspección honesta para develar sus verdaderos motivos tras tanto arduo trabajo. Sólo se puede afirmar que nadie es perfecto todo el tiempo. Quizás se gana más reconociendo y acogiendo nuestras vulnerabilidades que sosteniendo un esfuerzo que no es realista (ni bien inspirado, tal vez). Tal vez el mateo que de vez en cuando hace la cimarra, sea capaz de forjar una amistad de esas que duren para siempre en esas escapadas; quizás el padre que a veces deja pasar un desliz de su hijo pueda enseñarle que es mejor una verdad fea que una mentira bonita. Y lo más importante, el buscador espiritual que reconoce sus debilidades puede encaminarse de verdad en el camino del crecimiento interior, pedir ayuda al Creador y abandonar esa mirada crítica a los que no son “tan elevados”. Tal vez sea hora de cambiar de mirada y comenzar a asumir las propias zonas oscuras como un punto de partida, más que como un obstáculo. D’s no nos ama por ser perfectos. Tal vez tenemos que aprender a ser un poquito más como D’s y comenzar por amarnos a nosotros mismos con todo lo que de verdad tenemos.

Amén.

Maestra Carolina Castagneto

Abrir chat
1
¿Qué necesitas?
¡Hola!,
¿En qué podemos ayudarte?