Ascender en Consciencia

«Ningún problema puede ser resuelto en el mismo plano de pensamiento con el que fue creado» A. Einstein. 
Esta frase del notable premio novel, nos deja mucho para pensar en nuestra actual situación. Independiente de la pandemia, ¿cuántas veces nos hemos sentido presa de un loop que, aparentemente, no tiene principio ni fin?; atrapados en un conflicto espiritual, emocional o físico-material, no vemos alternativas ni opciones. Un círculo vicioso que se alimenta de los mismos pensamientos repetitivos que día a día generamos sin darnos cuenta, y que forman la dura cáscara de negatividad que usamos para ocultamos y no tomar acción. La única forma de salir de este atolladero es ascender a un nivel de consciencia superior al que generó el problema. Y ¿cómo subimos de nivel? ¿Cómo expandimos nuestra consciencia?
No importa el nivel en que te encuentres hoy, la mayoría del tiempo, no sabemos que no sabemos, sin embargo, viniste a este mundo a ser mejor no a ser bueno, a corregirte (tikkún), a encontrar significado y propósito en tu vida. Honrar este propósito es parte de ascender en tu nivel, no importa cuan “sencilla” o modesta pueda parecer la labor que ejecutas, todos somos parte del Tikkún Olam (corrección del mundo), tanto la persona que se encarga de la limpieza de las calles hasta quien dirige una nación. Todos contribuimos, la diferencia reside en si lo hacemos con Kavaná (intensión profunda) o con desidia y pereza.
Dice el Rey David en su salmo 139: “Si tendiera mi lecho en el abismo, allí estarías”. Nunca olvidemos que por bajo que caigamos de nuestro nivel, tenemos siempre la asistencia divina de Hashem, por eso no debemos parar de hacer numerosas plegarias para pedir: entender nuestro proceso, clarificar nuestra mente, salir de un estado negativo, descubrir nuestro potencial, reafirmar nuestra certeza, construir confianza, encontrar nuestro camino personal. 
En estos momentos, en que tal vez sintamos que avanzamos un paso y retrocedemos dos, en que la confusión nubla nuestra mente, no perdamos la perspectiva de nuestro verdadero trabajo espiritual que es re-conectar con nuestra esencia divina, haciendo lo que vinimos a hacer al mundo con la mejor disposición, alegría y amor que podamos compartir. 
Les deseo una semana llena de propósito y conexión.
Afectuosamente,
Maestra Claudia Vásquez