Tomar las riendas sin conocer el camino

Queridos todos, el Universo, Hashem, nuestras Almas y las leyes de la “causalidad” (no casualidad), nos están permitiendo sentir un gran desafío a nivel de Humanidad. Un remezón que en muchos aspectos nos recuerda que, aunque a veces tengamos la ilusión de que es diferente, no hay nada bajo nuestro control, y que somos una pieza pequeñita y al mismo tiempo muy importante e irreemplazable dentro de un puzzle infinito. Una pieza con un rol, atributos y desafíos individuales, y a la vez con una interdependencia profunda, entre nosotros, con la Naturaleza y con lo que va sucediendo en nuestro proceso.
Hoy tenemos, así como en cada pensamiento, palabra y acción, la posibilidad de elegir. Elegir cómo queremos vivir el proceso presente y futuro, elegir dónde quiero enfocarme y a qué otorgaré mayor importancia (y por lo tanto reforzaré): será que doy paso como actor principal a la angustia o miedo que puede generar la incertidumbre? O elegiré tomar las riendas de aquello que sí puedo guiar, llevando mi mente y emociones a ver y abrazar qué oportunidades surgen de este proceso, para ponerme al servicio y aportar con mis atributos a quienes me rodean, a buscar proactivamente actividades que me hacen sentir bien y así conectar con la alegría y la gratitud, elegir conectarme con seres queridos, utilizar las herramientas espirituales para hacer mi conexión con Hashem y también identificar como pieza del puzzle dónde y de qué forma puedo ser mi mejor versión.
Hoy y siempre con la ayuda y guía de Hashem, podemos tomar las riendas sin conocer el camino, para transitar el trayecto en forma más amable y con Emuná, enfocándonos en las oportunidades y en aquello que podemos aportar, hoy más que nunca podemos ser nuestra mejor versión.
Un abrazo virtual y muchas bendiciones para todos.
Con cariño,
Maestra Diana Yael Rubinstein Muchnik