Mujer, despierta tu poder de curación

El mes de Iyar es el segundo mes contando desde la salida de Egipto de los judíos. El signo que representa este mes es un toro pastoreando. Ya que este mes es el último del invierno en Israel y el toro se satisface con el pasto del campo.

Está escrito en los Libros que este mes es el más propicio para pedir a D-os que nos colme de salud y cure a los enfermos. ¿Qué particularidad presenta este mes? Las iniciales de Iyar en hebreo forman la frase Ani Hashem Rofeja: Yo soy D-os, tu curación. De aquí podemos destacar que toda persona que quiere rezar a D”s para implorar salud o para pedir una total recuperación de un compañero, familiar, etc., puede hacerlo en este mes, ya que de seguro sus plegarias serán recibidas por D-os y serán contestadas rápidamente.

Para cuidar nuestra salud, sobre todo en este mes, es importante tener presente que el enfado y el odio son las emociones más dañinas, porque impiden el flujo de la energía vital en el cuerpo. La habilidad tanto de dar como de recibir amor, es la verdadera clave de la sanación. La decisión de aceptar la responsabilidad total de la creación de nuestras experiencias vitales nos dan el poder necesario para conseguir un estado mental de claridad y un estado físico de vitalidad.

Una forma importante de sanación implica desbloquear viejos dolores. Cuando tu cuerpo no se sienta cómodo o padezca dolores, observa la zona afectada, ya que el lugar nos proporcionará la clave de la disfunción. ¿Qué sentimientos aparecen? Comunicate con este dolor, establece contacto con él, míralo, pídele ayuda a HaShem para que te muestre el mensaje que quiere darte y así puedas sanar.

Sanar es enfrentarse a las heridas, al dolor, a lo que nos agobia, y enfrentarse es sentir, y al sentir ya estamos sanando.

Hashem le ha dado a la mujer grandes poderes: traer vida al mundo, combinar y transformar las cosas a su alrededor, la capacidad de transmutar, comunicación con la naturaleza y los seres vivientes, en especial los animales y plantas; la mujer tiene el poder de ver y percibir más allá de los que los hombres ven, porque ella se comunica con el corazón y usando sus emociones se conecta con el universo, tiene la habilidad de comunicarse y de expresar sentimientos y transmitir mensajes sin palabras , posee el don de educar y formar sociedades, de sanar  a través de los alimentos y puede sanar usando sus manos.

¿Quién prepara tu comida y qué humor tiene? Los alimentos están llenos de vibraciones de la persona que los prepara; la alimentación es una fuente de energía que se ve influenciada por aquellos que trabajan con ella y la preparan, parte importante de ayudar a sanarte y sanar a otros tiene que ver con la energía de amor con la que preparas los alimentos.

El poder más importante de una mujer es dar el amor que emana de su corazón y con el sanar a su alrededor.

La invitación de este mes es a que despiertes el poder que tienes dentro de ti para sanarte y sanar a los demás.

Afectuosamente,
Maestra Claudia Vásquez

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