Mujer, fuente de nuevos comienzos

El mes de Nissán es un mes muy relevante, ya que no solo es el “primer mes” del año de acuerdo a la Torá, sino que también nos recuerda la renovación de un nuevo ciclo, de nuevos comienzos, de nuevas oportunidades para nuestra vida.  Nissán también significa primavera, una época de renacimiento físico y espiritual. En Israel durante este mes se celebra la fiesta de la primavera y con ello el florecimiento en todos los aspectos de la vida.

La palabra “Nissán” en arameo está relacionada con la palabra hebrea Nitzán, que significa retoño. Y esto está relacionado con los brotes, tallos, también los hijos, la descendencia, las crías de los animales.

El tema más importante de Nissán es que representa El mes de la redención, de la libertad, (donde también celebramos Pesaj) incluso es considerado aún más grande que Tishrei donde celebramos Rosh Hashana, el mes en el que el universo fue creado. El mundo fue creado con un propósito, que es que nosotros, los humanos, lo insuflemos de significado, lo llenemos de propósito y realicemos nuestra rectificación a nivel individual y global.

¿De qué me gustaría liberarme?

Algunas dirán: salir de mi ambiente, liberarme de mi pasado, de mis adicciones, tentaciones, de las relaciones que me hacen daño, de mi forma de pensar a veces obcecada, del trabajo que no me permite tener nuevas oportunidades, de las normas autoimpuestas por la sociedad sobre los roles o sobre la igualdad, de la culpa, de la sensación de no ser suficiente, de la enfermedad, de la pobreza, etc.

Y otra pregunta aún más importante relacionada con la libertad es ¿Me siento esclavo?, ¿Qué tipo de esclavitud tengo en mi vida?: Soy esclavo de mi imagen, de lo que se espera de mí, de los cánones sociales, de lo que los movimientos actuales exigen (temas de la mujer, temas de género) de lo políticamente correcto, de las nuevas tendencias, de lo que se piensa de mí, etc.

Pero ¿alguna vez has querido ser realmente libre? y ¿cómo nos hacemos libres?, ¿libres para qué?

Cada año se nos ofrece esta hermosa oportunidad de renovación, cada mes, cada día (es un pequeño universo, un año) para revisar cuáles son mis ataduras, reflexionar sobre la libertad.

¿Qué es la libertad?

La historia del pueblo de Israel nos cuenta como un pueblo pasa de ser esclavos a libres, su gran líder Moisés les dice: síganme hacia la tierra prometida, hacia la libertad. ¿Qué hay entre Egipto y la tierra prometida? Desierto. Entre nuestra esclavitud y la libertad también hay desierto.  ¿Cuánta gente siguió a Moisés en este emprendimiento hacia la libertad?, ¿Todo el pueblo esclavo? No, solo un 20%, ¿por qué?

Porque confundimos libertad con privilegio, con derecho, con un regalo y por eso creemos que las esclavitudes de nuestra vida algún día serán liberadas o desaparecerán. Las tentaciones, las malas relaciones, las pobres oportunidades laborales, mis adicciones, se irán por arte de magia. Ahí está el error. Libertad es más bien responsabilidad, la libertad es un propósito, es principalmente una elección. No recibes gratis la libertad, es necesario merecerla, ganarla.

¿Libertad para qué?

Para ser grandes, para ser la mejor persona que podamos ser, para transformar nuestro egoísmo en altruismo. Libertad implica responsabilidad por las cosas que hacemos, los pasos que damos, las elecciones que tomamos. Todo dirigido por un propósito mayor.

Nadie ni nada puede transformarte en lo que tú eres, la única forma es que tú te eleves, que crezcas, que te arriesgues, que te abras, que cambies. Es el propósito del desierto, ayudarte a pasar por el dolor, entregarte un punto de reflexión, empujarte a salir de tu zona de confort, el desierto nos ayuda a ser grandes, para alcanzar nuestra propia tierra prometida.

¿Estás o no dispuesto a salir de tu propio Egipto y pasar a través de tu desierto? La puerta está abierta, pero debes cruzarla, nadie puede hacerlo por ti. O dirás como los que se quedaron en Egipto, no gracias, aquí me quedo, es demasiado difícil. No soy libre, pero tengo comida y techo, con eso basta para mi vida.

Elección y responsabilidad. Elige la libertad para sembrar, sobre todo en el mes del comienzo, en el mes de la primavera.

Por: Maestra Claudia Vásquez

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