Rosh Jodesh Acuario – Shevat 2018

Queridos amigos: Hemos designado este mes, como el mes para desarrollar la creatividad Divina que está contenida dentro de nosotros y que hemos obtenido gracias a la bondad sin límites del Creador.

Sabemos que el mes de Acuario es un mes de inmensa energía positiva,  que está determinada por dos elementos fundamentales en nuestra creatividad y desarrollo, como son el agua y el aceite, que según los sabios están presentes en la raíz de este mes.

Los sabios nos enseñan que cada mes del año tiene su representante en una de las doce tribus de Israel. El mes de Acuario está representado por la tribu de Asher, cuya bendición era el ser poseedor de grandes cultivos de olivo, como también de ser productores de aceite de olivo.

¿Qué sabemos del agua? Entendemos de la Torah que cuando Dios dice en el segundo día de la Creación “Que se haga un firmamento en medio de las aguas y que se separe el agua del agua” que este elemento agua, viene desde antes de la creación, o sea estaba presente desde antes de la creación, y es por eso que está presente con tanta presencia e importancia en nuestra vida, no solo para saciar nuestra sed sino también para la limpieza corporal y también para la limpieza de aquellos entes no físicos negativos que nos rodean y que pueden llegar a causar daño, si no hacemos participar al agua en su eliminación.

Además hemos enseñado que la llave para que caigan las lluvias en el mundo está siempre en las manos del Creador, lo que hace de la lluvia y por ende del agua, un elemento vital para la vida y para nuestra alimentación.

Y desde ya podemos decir que el agua está presente en la imagen de la constelación de Acuario, que nos fue entregada por el patriarca Abraham, con un agregado interesante. Esa agua está siendo contenida por una vasija, lo que nos habla del agua justa y necesaria, ya que es contenida dentro de una vasija, ya que todos sabemos que exceso de agua es dañino.

Por otro lado está el aceite, (y nos referimos al aceite de oliva) que siempre estuvo presente en la bendición de los Kohanim, de los sacerdotes, como también para ser parte del fuego eterno que ardía en el templo de Jerusalén. La característica espiritual del aceite de oliva y del olivo es que conecta a las personas con sabiduría, y fue siempre la intención del fuego eterno de Jerusalén, el que la sabiduría Divina se expandiera y llegara a todo el mundo, algo que de hecho ocurrió mientras el primero y el segundo templo estuvieron construidos.

Sabemos también que el árbol del olivo tiene hojas que son perennes, que no las pierde, lo que nos habla también de la conexión con la verdadera sabiduría que es aquella que no se pierde, que nunca se ha perdido y que siempre permanecerá disponible para aquellos que están dispuestos y desean conectar con ella.

La paradoja es que estos dos elementos, el agua y el aceite, siendo tan positivos, no se pueden juntar, y siempre el aceite quedara por encima del agua.

¿Cuál sería la relación de estos dos elementos que no se pueden juntar con la creatividad Divina y este mes?

Debemos decir que el agua siempre nos está hablando de limpieza y de satisfacción de necesidades. Esto implica que para poder recibir sabiduría Divina que está representada por el aceite siempre debemos hacer esfuerzo, para mantenernos libres de la polución espiritual y física. Esa polución es aquella que no nos permite acceder a lo que queremos y deseamos ya que hemos elegido aquello que es fácil, como las amistades que son negativas, como el hablar de otros, como también lo que consumimos a través de nuestros ojos y oídos, en los medios de comunicación.

El aceite o la sabiduría siempre permanecen arriba dispuestos a bajar una vez que hacemos el esfuerzo y logramos liberarnos de la negatividad. Una imagen de esto es que el fuego eterno de la Menorah solo podía ser encendido, con aceite de oliva, extraído de la primera prensada, lo que también nos habla de la pureza necesaria para poder cumplir de la mejor manera con la función para la cual era extraído.

El Zohar nos dice respecto del aceite:

La conexión de “aceite” con “bendición” se encuentra en el salmo 133,

donde  dice: “Como el buen aceite”, y, luego, “pues allí el Señor ordenó la

bendición, la vida por siempre”.

En verdad, la comparación inmediata en el pasaje es con rocío, no con aceite,

pero ambos significan la misma cosa, pues ese rocío fue destilado por Dios del

aceite superior.

El vino y el aceite pertenecen, respectivamente, a los lados Izquierdo y Derecho,

y del lado derecho las bendiciones descienden sobre el mundo, y de allí es ungido

el reino santo. Esto porque fue fijado abajo y el aceite fue primero preparado

arriba como la fuente de las bendiciones. De la agitación de este aceite superior

fue derramado el aceite inferior sobre David y Salomón para traer bendiciones a

sus descendientes.

Entonces en el plano espiritual, en el plano de la verdad, tal como nos enseña el Zohar estos dos elementos pueden llegar a juntarse, permitiéndonos acceder a la creatividad, una vez que las condiciones necesarias de eliminación de nuestras actitudes negativas se cumplan.

Visto así, este mes nos habla del potencial que todos tenemos disponible en nosotros y en la energía ambiente disponible para conectar con creatividad divina

¿Y que es creatividad Divina? Hemos enseñado que este mundo esta sostenido gracia a la misericordia de Dios, que de no existir J.B.S. se derrumbaría en segundos. Dentro de esa misericordia está implícito que Dios siempre quiere lo mejor para nosotros, aunque nosotros no entendamos (en ocasiones) o no nos agraden los caminos que El utiliza para llevarnos a ese lugar donde cada uno tiene que estar.

Es por esto que la creatividad Divina, es aquella claridad que todos podemos utilizar para lograr la misión y el propósito exacto que cada uno de nosotros tiene en este mundo, y que está presente en nuestra alma, la que sabe a que vinimos.

Podemos también decir que creatividad Divina, tiene que ver con una conexión transparente y clara, donde cada uno entiende que tiene un propósito Divino, que no puede ser ocupado por ninguna otra persona, y que el trabajo que debemos hacer tampoco puede ser hecho por ningún otro, ya que ese otro, a su vez, tiene su propio propósito y misión.

Ahora si vamos a la imagen que representa la constelación de Acuario, veremos que hay un hombre que está derramando agua sobre una vasija, y es agua que nunca deja de fluir.

Sabemos que el agua está también relacionada con abundancia, ya que cuando el agua, las lluvia los ríos y los lagos están presentes es que podemos obtener alimento de la tierra.

Acuario entonces se presenta como el gran dador. El hombre que derrama bendición sabiduría y abundancia, sin límites para que logremos nuestro propósito.

Esta agua misericordiosa fluye sin parar para también permitirnos quedar limpios espiritualmente si así lo deseamos y aprovechamos la oportunidad.

Es conocida la visión Acuariana de un mundo unificado un mundo sin fronteras.

Este es un mundo que según la Kabbalah es siempre alcanzable, que siempre está disponible, una realidad única donde lo que prima es la verdad y por supuesto la bendición. Esta bendición que siempre se encuentra en el potencial esta siempre inmanente y deseosa de llegar.

Es por esto también que la Kabbalah dice que estamos insertos en la era de Acuario, donde las fronteras que separan y dividen a las personas, han ido desapareciendo con una rapidez que nos resulta difícil de entender.

Podemos así decir que el aceite que representa la bendición, esta también inmanente y preparado para bajar y bendecir nuestras vidas con abundancia, si logramos conectar con la Luz del Creador y nos empeñamos en trabajar en nuestro propósito.

Por: Maestro Daniel Abaud

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