¡No te enojes!

El primer precepto que aparece en la Torá, nos invita a celebrar Rosh Hashaná, es decir, literalmente, a celebrar el paso del tiempo. Tal vez esta sea la más grande lección que la Torá nos ofrece para nuestra vida cotidiana: la invitación a vivir totalmente inmersos en el momento presente. No en el pasado (La Torá casi no habla de reencarnación o vidas pasadas), no el futuro (La Torá no habla de la muerte!).

Si finalmente entendemos que todo lo que ahora es, pasará, lo bueno y lo malo, ¿Para qué nos enojamos? Las razones de nuestro enojo van a pasar muy pronto, y nuestra reacción al enojo también.

El mundo cambia. Nosotros cambiamos. Todo el tiempo.

Si nuestro estado de ánimo es tan transitorio es mejor optar, en uso de nuestro libre albedrío, por mantenernos de buen humor. Y espera con una sonrisa las sorpresas buenas que el Creador nos tiene reservada a la vuelta de cada instante.

Que tengan una buena semana!

Maestra Carolina Castagneto

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