Perdón y renovación

El perdón se parece al Dar: No es para el Creador, ni siquiera es para los demás. El perdón es para nuestro beneficio. Perdonar una ofensa o a nosotros mismos, es un acto proactivo que trae Luz al mundo, porque tiene el germen de la renovación. El perdón nos permite superar un obstáculo que, principalmente está dado por nuestra manera de evaluar los hechos de la vida. Al perdonar, superamos nuestra visión reactiva y ganamos con ello la oportunidad de tener un nuevo comienzo. Mediante el perdón nos hacemos merecedores de una nueva vida.

En el reciente Día del Perdón (Yom Kippur) fuimos perdonados en el Cielo, de acuerdo a nuestros merecimientos, o incluso más allá de ellos. Perdonar a otros o a nosotros mismos, nos acerca al Creador, nos hace semejantes a Él.

En este año que comienza tenemos la ocasión de comenzar frescos una nueva realidad. Hagamos que el perdón sea nuestra herramienta para la renovación.

Que tengan una buena semana!

Maestra Carolina Castagneto

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