No tienes que hacerlo todo solo

Las empresas y organizaciones gastan fortunas incentivando el trabajo en equipo en sus colaboradores: más calidad en los resultados, sinergias entre los talentos de cada cual, mejor clima laboral, mayor sensación de pertenencia a la organización, etc.

Sin embargo, en la vida personal, no siempre reconocemos lo importante que es pedir y aceptar la ayuda de otros. Sabemos que no es posible realizar nuestro trabajo espiritual sin la intervención de otros, sin embargo, lejos de verlos como compañeros en nuestra tarea, creemos que podemos hacerlo todo solos, o peor aún, vemos al otro como un adversario del cual hay que defenderse.

La invitación esta semana, es a permitir que las personas que nos rodean sean nuestros aliados en nuestro trabajo espiritual. Algunas sugerencias son: pedirle a un amigo que te diga qué aspecto debes mejorar, aceptar de buena manera una crítica de un desconocido, hacer un sincero reconocimiento de lo bueno que hacemos en nuestras relaciones con los demás y así potenciarlas.

Y lo más importante de todo, tratemos de hacer parte al Creador en nuestro trabajo espiritual. Es el mejor compañero de equipo que podemos tener. Que tengan una buena semana!

Afectuosamente,

Maestra Carolina Castagneto

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