Tiempo de tomar la iniciativa

La lectura semanal de la Torah es Pinjás, que cuenta como uno de los nietos de Aharón, Pinjás, el más joven de todos, tomó la iniciativa para resolver una situación que se les hacía dificil enfrentar a Moshé, Elazár (el hijo de Aharón) y los Ancianos.

Hay situaciones respecto de las cuales los líderes de cada generación guardan silencio; nada dicen de ellas. No obstante, no siempre este silencio evidencia de que nada debe hacerse, y muchas veces este silencio sirve como excusa para mantenerse al margen.

Lo contrario es lo correcto: La persona debe saber que si percibe que puede actuar para corregir una determinada cuestión, tiene el deber de hacerlo. El hecho de que individuos más representativos que él no digan nada al respecto es, quizás, “para que Pinjás tome el sacerdocio”, es decir, para que “Pinjás”-aquel con apariencia intrascendente- sea el protagonista. En otras palabras, el silencio de los líderes obedece a que eventualmente se trata de una situación que a un individuo en particular le compete elevar, y es por medio de precisamente esta acción suya que logra su propia corrección.

Que sepamos tomar la iniciativa cuando entendamos que debemos hacerlo es una virtud que nos permite alcanzar nuestra corrección.  Aprender a percibir correctamente el momento en que debemos tomar la iniciativa es una enorme fuente de corrección y bendiciones.

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