Trayendo Luz a esta tierra

Una vez que escuchamos el llamado de nuestra alma y que hemos logrado ver y aceptar que tenemos un camino espiritual, las piezas del rompecabezas empiezan a encajar y percibimos  el sentido detrás de todo. El momento de despertar es maravilloso y descubrimos que Hashem y el mundo espiritual nos regala sus mensajes y señales permanentemente. No estamos solos, sino que acompañados y apoyados por el Creador, por sus ángeles y por maestros y compañeros del sendero espiritual, que le dan amor, sentido y alegría al recorrido.

Por eso, cuando el palpitar de la experiencia humana nos vuelve a la cotidianidad del día a día, del despertador, las cuentas por pagar y las reuniones de trabajo con café; necesitamos  recordar que somos un alma viviendo una experiencia humana en esta tierra. Y es justamente aquí donde se juega nuestra evolución espiritual y la Luz que podemos llegar a revelar para todas las almas.

En esta semana conectaremos con la conciencia y la alegría de inyectar Luz y espiritualidad a la materia y a la vida cotidiana. No vamos en pos de misticismos elevados que nos saquen de este plano, sino que al contrario, asumimos y aceptamos ser un canal para que la Luz baje a nuestro mundo. Disfrutamos de las múltiples oportunidades de poner espiritualidad en donde  con otros ojos solo veríamos rutina y forma.  Descubrimos a Di-s oculto, sonriéndonos en una fila larga de supermercado o un taco en el tránsito. Le hacemos el día más luminoso a todos los que se encuentren con nosotros con gestos simples, pero llenos de luz, como saludos, sonrisas, miradas a los ojos. Nos  detenemos a escuchar la respuesta al “¿Cómo estás?”.  Observamos las necesidades de quienes nos rodean, ponemos compasión y empatía a las personas difíciles.  Agradecemos por todas y cada una de las experiencias de nuestro día. Desde despertar, hasta tener un hogar, ser amados, tener necesidades y dolores…

Esta semana (y siempre) recordamos que ser espirituales no se trata de elevarnos solos y desvincularnos de este mundo material. Se trata de agradecer la vida que el Creador nos dio con todo lo que ella trae, y aquí, en este plano, honrar nuestro paso por este mundo haciéndolo más amoroso y lleno de Luz, con todos los dones, ayudas y oportunidades que Hashem nos dio para ello.

Con cariño,
Maestra Ximena Solar

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