Cinco minutos de Amor

El sistema inmune se fortalece cuando sentimos amor, felicidad, valoración, sentido, alegría, etc. Están los que piensan que incluso es suficiente con liberar la acumulación de enojos, ofensas, tristeza, sentimientos de culpa, etc.

Quiero recalcar que liberar esos sentimientos negativos es muy importante, pero además de eso hay que aumentar en forma consciente y deliberada los sentimientos positivos. La sensación de felicidad diaria es el remedio indispensable!

En este artículo voy a darles una receta simple para ser felices y gozar de la vida, todos los días unos minutos.

Como es sabido, ese sentimiento tan positivo y exaltado es el amor.

Existen diversas formas de amor: el amor que uno siente por sí mismo (amor propio), el amor que uno siente por su vida, y el amor que uno siente por otras personas.

¿Qué le pasa al cuerpo cuando uno tiene sentimientos positivos?

Los sentimientos estimulan al cerebro y este secreta hormonas. Cuando sentimos presión y estrés, miedo o nervios, el cerebro secreta hormonas que perciben una situación de peligro, como en la típica reacción “lucha o escápate”. Por el contrario, cuando sentimos amor y alegría, las hormonas secretadas son hormonas del sistema inmune y de curación.

En términos prácticos, esto significa que la persona enferma cuyo estado de ánimo es malo sufre de una secreción de hormonas de estrés que incrementan la presión en el cuerpo. La hormona del estrés es el cortisol. La persona enferma pero que está de buen estado de ánimo, incluso cinco minutos por día, eso ya basta para que el cerebro secrete hormonas que fortalecen el sistema inmune y curativo. Las hormonas curativas son serotonín, relaxin, occitoxin, dopamin y endorfinim. Todas ellas hacen bajar la presión arterial, reducen el ritmo cardíaco y mejoran el flujo sanguíneo, aumentando la actividad de los glóbulos blancos en la sangre, curan infecciones, etc.

¿Qué es lo que ayuda a aumentar los sentimientos positivos?

La risa, las bromas, amigos con sentido del humor, etc. Se recomienda mucho practicar estos sentimientos positivos todos los días. Los sentimientos positivos paralizan el miedo. Al asumir la responsabilidad de sentir todos los días que somos personas amadas, felices y dichosas por lo menos por cinco minutos es el remedio mínimo para poder activar el sistema inmune. La dosis de este remedio se determina en forma libre, tómenlo todas las veces que quieran.

Una porción diaria de diversión libre es la base del método. Se puede practicar una porción de risa a la mañana y una porción de felicidad a la tarde, dos veces al día, tres, cuatro… todo lo que quieran.

Le oí decir a un médico oncólogo que le decía a la mujer enferma de cáncer que para su gran sorpresa muchas de las radiografías habían salido bien: “No deje de hacer lo que está haciendo”. Y ella le respondió: “No importa lo enferma que estoy o lo asustada que estoy, no pasó un solo día sin recibir amor y sin reírme cinco minutos!”

Ejercicio práctico: la gimnasia de la felicidad

Debemos recordar que así como no pueden hacer gimnasia sentados en el sofá, tampoco van a poder aumentar el nivel de felicidad si no hacen algo en esa dirección. Un poco de esfuerzo, persistencia y responsabilidad va a hacer mucho por curar y vacunar el cuerpo.

  1. Empiecen cada día con una sonrisa frente al espejo y con una sensación de gratitud y agradecimiento. Cuéntense a ustedes mismos una buena broma. Lleven un cuaderno diario de gratitud. Anoten cinco cosas que los alegren y cinco cosas por las que pueden dar las gracias.
  2. Limiten los medios de comunicación a los que se exponen. Eviten ver cosas que inspiran miedo o susto.
  3. Elijan algo de entretenimiento.
  4. Elijan amigos divertidos. Recuerden que el amigo que les causa cansancio o nervios, manténganlo bien lejos. El amigo que les hace dibujar una sonrisa en el rostro y les trae tranquilidad al corazón, ¡ese es el amigo más adecuado!
  5. Sean personas activas. Encuentren actividades que los alegren – deportes, jardinería, baile, meditación, trabajos voluntarios, música, fotografía, dibujo, etc. Comprométanse a alegrarse a ustedes mismos 3-4 veces por semana.
  6. Antes de irse a dormir pregúntense a ustedes mismos: acaso hoy tuve por lo menos un ratito de felicidad? Anótenlo en el cuaderno y den las gracias por él. Y si no tuvieron un momento de felicidad en todo el día, sonríanse y el momento ya va a llegar…
  7. Asegúrense de tener cinco minutos diarios de amor y felicidad y al hacerlo van a suministrarse a ustedes mismos una inyección de energía positiva, que es fundamental para curar y prevenir enfermedades.

por Edna Kadosh

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