Somos los artistas y la obra de arte

Como parte de los atributos del ser humano, obra de nuestro Creador, está la facultad de crear. Maravilloso Don único que se ejerce con los mismos parámetros con los que un artista se rige, la libertad.

No existe artista en el mundo que le digan cómo hacer sus obras o ¿acaso a un pintor vienen otras personas a decirle que colores aplicar a su lienzo?. De ninguna manera, la creación tiene implícita la virtud de la libertad, libertad que para nuestro entendimiento espiritual viene dada por nuestro libre albedrío. Capacidad única de decidir conscientemente entre luz y oscuridad.

 Somos artistas y obra de arte al mismo tiempo, somos los que contribuimos a la historia y somos parte de ella a la vez, pues con cada acto de creación afectamos esta obra de arte en su totalidad que es nuestro mundo. Sí, no únicamente afectamos nuestra vida sino que al mundo entero pues la obra de arte es Una y no está compuesta separadamente de diferentes elementos como a veces estamos acostumbrados a creer. Si observas una pintura de Dali, quizás puedas ver separadamente cada elemento de ella; un reloj derretido, un elefante de piernas largas, nubes cayendo desde el cielo, etc. Sin embargo la realidad es que Dali no concibió la obra en forma separada sino como un todo, cada cosa tiene un significado y existe gracias a que las demás existen, de otra forma carecería de sentido ponerlas ahí. Cada elemento afecta al otro bidireccionalmente.

Las implicancias de esta verdad son impresionantes ya que en definitiva ser artista y obra de arte nos empuja al concepto de unicidad y participación de dicha unicidad. Dicho de otro modo jamás podríamos ser esclavos de nuestra propia obra. Por más que veamos los acontecimientos de nuestra historia como hechos aislados, externos a nosotros, afectándonos a veces en teoría injustamente, mostrándonos como espectadores en un cine, la verdad es que no es así. Nuestro mundo es la gran obra de arte de la que somos parte y creadores, donde todo y TODOS estamos conectados más allá de lo que nuestros cinco sentidos nos quieren hacer pensar.

Las antiguas tradiciones ya lo sabían y hoy la ciencia cada vez más lo ha demostrado en diferentes experimentos que nos han llevado al límite de las discusiones científicas, filosóficas y religiosas.

Las antiguas tradiciones nos enseñan:

  • Los Vedas hablaban de un campo “unificado de pura conciencia” que impregna toda la creación (vedicknoeledge.com)
  • El Tao está descrito como algo perfecto “un inmenso espacio en el que nada falta y nada sobra” donde la dualidad no existe porque nada está separado y nada está excluido (Libro del Hsin-Hsin Ming)
  • Los Sutras Budistas indican en sus textos: “En la lejana morada celestial del gran dios Indra, hay una maravillosa red que ha sido colgada por algún astuto artesano de tal forma que se extienda infinitamente en todas direcciones” (Hua Yen Buddhism: The Jewel Net of Indra)
  • Los indios Hopi cuentan que el ciclo actual de nuestro mundo comenzó hace mucho tiempo, cuando la abuela araña emergió del vacío y lo primero que hizo fue tejer una gigantesca red que conecta todas las cosas y a través de ella creó un lugar en el que sus hijos pudieran vivir.
  • En la mitología Griega el éter era considerado como la sustancia que unía todas las cosas, lo describían como el aire que respiraban los dioses. Pitágoras y Aristóteles lo identificaban como el quinto elemento del que todo podía ser creado por que era le esencia de todo.

Hoy la ciencia nos confirma:

  • En el año 1997 se realizó un experimento con fotones de luz (partícula subatómica cuántica de la que está hecho nuestro mundo) que arrojó los resultados más sorprendentes y que hasta hoy es considerado como una “rareza cuántica”. El experimento dividió un fotón en dos partículas “gemelas”. Usando instrumentos especializados lanzaron ambas partículas en direcciones opuestas por un tubo, separándolas hasta 22 kilómetros, en ese momento se les obligó a decidir por 2 caminos diferentes (una bifurcación en el tubo). Lo impresionante de este experimento es que ambas partículas tomaron las mismas decisiones escogiendo la misma bifurcación. Esto se realizó repetidamente y en cada oportunidad se observaba que las partículas  se comportaban como si aún estuvieran conectadas siendo que físicamente ya eran dos fotones diferentes. Hoy a esta rareza cuántica se le conoce como “entrelazamiento cuántico” y no se conoce las razones de cómo y porqué ambas partículas se comportan idénticamente aun estando divididas. Lo impactante de este experimento es que hoy es sabido científicamente que todo y cada una de las cosas de este mundo (incluido nosotros) estamos compuestos de átomos y por tanto la capacidad mostrada en el experimento nos puede hacer pensar en lo poderoso de la idea de que todos estemos conectados afectándonos subyacentemente sin la necesidad de estar físicamente unidos.
  • En el año 1995 se realizó un experimento que demostró que el ADN humano afectaba directamente nuestro mundo físico a través de un campo de energía que los conectaba a ambos (The DNA Phantom Effect). El experimento extrajo todo el aire desde un tubo especializado creando un vacío, quedando únicamente fotones de luz. Con instrumentos especializados los científicos observaron cómo estos fotones estaban distribuidos dentro del tubo y lo que se vio es que éstos estaban de forma aleatoria dispersos por todos lados. Luego colocaron ADM humando dentro del tubo y los fotones reaccionaron de una forma inesperada, los fotones se reorganizaron y se distribuyeron de forma ordenada ante la presencia del ADN. El ADN estaba ejerciendo una influencia directa sobre los fotones, cosa que hasta ese momento ningún principio de la física podía explicar. Finalmente el ADN fue extraído del tubo y la mayor sorpresa del experimento fue que los fotones se mantuvieron organizados de la misma forma como si el ADN aún estuviera ejerciendo el mismo efecto invisible sobre ellos. Este experimento junto con el anterior nos muestran lo conectados que podemos estar de forma invisible a nuestros sentidos, afectando la sustancia más elemental de nuestro mundo del que todos estamos compuestos.
  • En el año 1993 otro experimento también se llevó a cabo por el Ejército de los Estados Unidos, ellos querían demostrar si los sentimientos o emociones afectaban al ADN humano aún ya no siendo parte del humano al que pertenecía dicho ADN: dicho de otro modo querían demostrar si tejidos extraídos de un humano eran influenciados por emociones positivas o negativas como lo son cuando si son parte del portador. Cuando son parte del portador está demostrado que si hay una influencia ya que el ADN se expande o contrae dependiendo de la naturaleza de la emoción (positiva o negativa respectivamente). La conclusión del experimento también sorprendió a toda la comunidad científica, separados ya sea a un par de metros o por cientos de Kilómetros las emociones del Portador afectaban en forma instantánea a las muestras extraídas de tejido con ADN. ¿Porqué?, ¿Cómo?, ¿de forma instantánea?. Todas estas preguntas aún no han sido respondidas por la comunidad científica. Uno de los científicos (Jeffery Thomson) que participó de estos experimentos sólo puedo comentar: “No existe realmente un lugar donde el cuerpo termine, ni tampoco donde comience”.
  • Otro experimento con ADN se llevó a cabo en el año 1995 donde nuevamente aislando ADN humano éste es sometido a lo que se conoce como “emoción coherente”. Esto es, someter a emociones y estímulos a una persona entrenada capaz de aislar sus emociones y concentrarlas en su corazón y no en la mente. Cuando el individuo es bombardeado de estímulos (imágenes de amor, odio, sexo, etc.) éste es capaz de focalizar la emoción y amplificarla manteniéndola por un determinado espacio de tiempo. Los resultados del experimento demostraron que el ADN extraído se alargaba o contraía dependiendo de las emociones que el individuo mantenía.

Las conclusiones de estos experimentos son reveladoras, sobre todo si vemos los resultados de estas experiencias en forma conjunta: Imaginen que tuve un día terrible, mi vibración es baja y mis emociones negativas. Me encuentro con un amigo que me detiene en la calle y me saluda, nos damos la mano y parte de mi ADN ineludiblemente es traspasado a su mano y el de él a la mía. Todo un universo de interconexión se desata entre mi ADN que ahora vive en su mano y los fotones de luz del que forma parte mi amigo y esto no se restringe únicamente al momento del saludo sino que sigue operando incluso cuando yo estoy a kilómetros de distancia.

Por muy espeluznante que esto pueda parecer la ciencia está llegando a demostrar lo que las antiguas tradiciones ya nos decían – ESTAMOS MAS CONECTADOS DE LO QUE CREEMOS – y lo que yo decida, bajo mi libre albedrío, para crear como obra de arte afectará a mi vida y a la del mundo entero bajo el poder de mis emociones y decisiones.

CONCLUSION

Somos los artistas y la obra de arte, tú libertad (libre albedrío) te da el poder de afectar la gran obra de arte de nuestro mundo (no únicamente a ti) y por lo tanto no puedes ser esclavo de una historia de la que tú mismo eres participante y creador.

Nuestros pensamientos; emociones, juicios, odios, plegarias, compasión, amor, etc. son los colores de nuestra paleta de pintor y nuestro libre albedrío es la libertad de artista para dar las pinceladas necesarias que harán realidad esta obra de arte, la que finalmente se transformará en nuestro destino.

Tal como escribió el escritor y poeta inglés Stephen Crane:

                “Si cambias tu pensamiento, cambias tus emociones. Si cambias tus emociones, cambias tu actitud. Si cambias tu actitud, cambias tu vida. Si cambias tu vida, cambias tu destino”

Que Di-os nos Bendiga y nos permita avanzar por el camino de la Luz, el Amor y la Espiritualidad, alimentando el amor y no nuestro ego, permitiéndonos decorar con los más hermosos colores de virtud esta obra maravillosa que es nuestro Mundo.

Amen

Mauricio Bustamante

Alumno de Kabbalah

Noviembre 2015

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