Los 10 “NO” de la bondad

Cosas comunes que debemos evitar cuando realizamos actos de bondad.

1. NO te obsesiones con las personas a quienes no puedes ayudar. Enfócate en las personas que sí puedes ayudar. Eres mortal y, al igual que todos los demás, eres limitado. Obsesionarte con lo que no puedes hacer te impide pensar en las cosas que sí puedes hacer.

2. NO dejes que la falta de bondad y de entrega por parte de otros te influencie y haga que dejes de ayudar y entregar. Algunas personas sienten resentimiento: “Otras personas no están ayudando. ¿Por qué debería hacerlo yo?”. Todos aprendemos cómo comportarnos del ejemplo de los demás; aprende de quienes son bondadosos y no de quienes no lo son.

3. NO sigas intentando ayudar a alguien que no quiere tu ayuda. Algunas personas son muy independientes. Es verdad que podrían beneficiarse al aceptar tu ayuda, pero su necesidad de arreglárselas solos es mayor que su deseo de recibir ayuda. Debes estar consciente de que algunas personas realmente quieren tu ayuda pero les da vergüenza admitirlo. Si sientes que esa es la situación, entonces trata de decir cosas que hagan sentir cómoda a la persona.

4. NO te rindas demasiado pronto. Algunas personas pueden pensar que realmente no puedes ayudarlas, por lo que inicialmente te dirán que no te preocupes. Pero si no te rindes, la otra persona verá que con tu ayuda ganará mucho más de lo que pensaba.

5. NO te quejes de que la gente te pide constantemente que hagas cosas por ellos. Si otros se acercan a ti por ayuda es una señal de que creen que eres una persona bondadosa. Puede que no puedas satisfacer sus necesidades en ese preciso instante, pero si tomas conciencia de ellas, podrías pensar en una solución creativa más adelante.

6. NO le digas a nadie, “Yo tuve que arreglármelas sin esto por mucho tiempo, por lo que tú también puedes hacerlo”. La gente tiene derecho a tener algo incluso si tú no siempre lo tuviste. Si no quieres ayudar a alguien, solamente di un cortés “No”.

7. NO te sientas herido si una persona egoísta se queja de que tú eres egoísta. Algunas personas egoístas tratan de manipular a las personas bondadosas diciéndoles que son egoístas. Quizás estás siendo egoísta, pero quizás no. Una buena idea sería preguntar la opinión de alguien externo.

8. NO seas ingenuo. No creas todas las historias que escuches. Si una historia suena dudosa, investígala. Si tienes buenas razones para creer que alguien te está mintiendo, quizás sea cierto. Pero ten cuidado. La penosa historia de una persona puede no parecer cierta al principio, pero podría efectivamente resultar ser cierta. Una persona a la que le gusta hacer actos de bondad preferiría errar y terminar ayudando a alguien que no lo necesita antes que no ayudar a alguien que sí lo necesita.

9. NO digas cosas que podrían causar que alguien se sienta mal cuando lo ayudes. Algunas personas podrían llegar a decir cosas como, “Me cuesta tanto hacer esto. No sé porque accedí a hacer esto por ti”. O, “Esta es la última vez que me comprometo a hacer esto por alguien”.

10. NO avergüences a alguien cuando hagas algo por él. Ten cuidado de no decir o hacer en presencia de otros algo que podría causar angustia a la persona que estás intentando ayudar.

 

por Rav Zelig Pliskin

Share on Facebook3Share on Google+0Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn0

Deja un comentario